lunes, 28 de octubre de 2019

Glorias Navales/ Mark Harwood: Tour Argentina 2019.

Aunque los panoramas sociales y económicos de lado y lado de la cordillera no parecen ser los más propicios, los intercambios musicales siguen dándose; tal vez escasos, pero siempre significativos. De hecho (y es un tema que habría que analizar a fondo), una parte importante de los conciertos en la región (Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, entre otros) vienen dándose gracias a intercambios y acuerdos entre bandas pequeñas; entre proyectos que están fuera del circuito comercial de conciertos, productoras y festivales y que forjan colaboraciones y alianzas para poder mostrar su música en otras partes. Al sacar (o intentar, al menos) del medio las variables económicas, las afinidades artísticas pasan a tener una mayor importancia y, por ende, una mayor coherencia. 


La serie de conciertos e intercambios organizados entre PandelIndio (Argentina), Glorias Navales (Chile) y Mark Harwood (Australia) es una buena muestra de ello:  los tres proyectos tienen un vivo interés por la experimentación acústica; por un sonido en clave libre que se debate entre la improvisación y la repetición. En cierta manera, representan una nueva cara del folclore que, aunque toma instrumentos y se alimenta de tradiciones locales y foráneas, pareciera estar en búsqueda de un sonido menos marcado por lo nacional y más por la forma libre. 

Durante esta semana (y como primera parte de ese intercambio), Glorias Navales  y Mark Harwood estarán presentándose en Buenos Aires en tres fechas junto a los ya mencionados PandelIndio y otros proyectos locales. Cada proyecto estará presentando trabajos recientes: PandelIndio lanzó hace poco un sencillo de dos temas en vinilo y una colaboración extensa junto a Peter Walker, titulada "Música de las Esferas"; Glorias Navales tiene como lanzamiento más reciente el disco "El Blues  de Istvan", mientras que Mark Harwood lanzó a comienzo de este año una  nueva colaboración con Sholto Dobie, titulada "The Blue Horse". Durante noviembre PandelIndio y Harwood se estarán presentando por varias ciudades de Chile y participarán del festival Soundtiago.


31 de Octubre en Club Plasma ~ 20hs


Mark Harwood
Glorias Navales
Pandelindio
Vluba


1 de Noviembre en Taller Onndo


Mark Harwood
PandelIndio
Glorias Navales
América Analógica


2 de Noviembre en Fundación Comunidad Contemporánea ~ 21hs


Mark Harwood
Glorias Navales
Ernesto Romeo
Nicolás Aimo
Pandelindio

domingo, 13 de octubre de 2019

Juguetes para Grandes: Sara Fernández.

Hoy, cerrando una gira por varias ciudades,  la artista colombiana Sara Fernández se presenta en MikroKiebre, evento organizado por el fanzine/sello Kiebre en el que se presentarán Zigo, Flores Volcánicas y el ensamble "Aspera", compuesto por Sara Fernández, Fiorella16 y Yamil Noix. En su momento hemos presentado el trabajo de Fiorella16 y, no hace mucho, de Yamil Noix; en esta oportunidad, Sara nos muestra cómo la voz (en su estado natural, pero también como instrumento procesado) es el eje central de su sonido. El concepto es cercano al de Fiorella16 (lo cual explica las afinidades musicales que han ido formando), pero la ejecución y la intención es, sin dudas, distinta. 



Nombre: Sara Fernández
Bandas: Sara Fernández, Opus Nigrum, El Sur.


Desde que empecé a experimentar con sonido, he usado la voz. La percibo como una expresión no material del cuerpo, una suerte de extensión invisible de éste. Es también el lugar donde las palabras encuentran una manifestación física en el mundo (el sonido). Pero la voz es más que su función comunicativa primaria, aparentemente reducida al lenguaje hablado, y la trasciende para comunicar algo que es puro sonido, una materia que surge ante nosotros sin ser vista ni tocada, pero susceptible de adquirir un volumen y una presencia. La voz tiene un gran potencial poético más allá de lo que dice. Me interesa también la experiencia corporal de la voz, y en este sentido entender cómo se dispone el cuerpo para esto. 


Me interesa esa condición espectral al igual que todas las posibilidades sonoras que hay en ella, desde el canto hasta el puro ruido. Proceso la voz con un delay para que esta adquiera otra dimensión. Me gusta jugar con un amplio rango de volúmenes, desde lo difícilmente audible hasta el límite del feedback, y me gusta el cuerpo que adquiere la voz magnificado con este efecto.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Juguetes para Grandes: Yamil Noix (Existenz)

Desde hace ya unos años, Yamil Noix viene incursionando de diferentes maneras en la música experimental; por ejemplo, a través de su sello, Border Tapes, ha editado una serie de compilados y trabajos con perspectivas bien interesantes; en el más reciente (un tributo en clave libre a The Cocteau Twins),  no solo se encargó de la realización, sino que también grabó un tema como Existenz. Esta nota, justamente, tratará en buena parte sobre este proyecto, en el cual Yamil muestra su faceta como músico experimental. En esta nueva entrega de "Juguetes para Grandes", Yamil nos presenta los equipos que usa para crear y grabar música; un set bastante modesto que, no obstante, trata de explotar al máximo. Existenz hará, desde este fin de semana, una serie de presentaciones que  junto a Fiorella16 (Perú) y Sara Fernández (Colombia), como parte de la giraASPERA.



Nombre: Yamil Noix
Bandas: Existenz
Equipo: Phonic am85 + fuzz (diy), digital delay (dod), shimverb (mooer)

Paso a comentar mi set actual y la manera en que genero sonidos. Me baso en la técnica de “feedback” o “no input system”, que es básicamente sacar la señal de la consola y devolver la misma procesada por pedales de efectos. Me divierte bastante y me quita la tarea de tocar algún instrumento o programar alguna máquina dejando en mis manos la libertad para concentrarme en lo que más me gusta, que es mezclar los sonidos y estar atento a lo que va ocurriendo.


Hay un carácter lúdico y algo de azar en este tipo de improvisaciones, pero si se configuran los efectos de la misma manera el resultado es similar en todos los casos. Si bien es cierto que el resultado en un primer momento es caótico e indomable, con práctica y dedicación se puede establecer una “secuencia” sobre la que uno tenga el control. Lo cual, es algo que no siempre busco porque sería aburrido, siempre trato de salir un poco de la configuración pero respetando el río bravo de la retro-alimentación.


Con el tiempo me fui dando cuenta que cada consola tiene un sonido diferente al cual hay que adaptarse.  Por el momento mi compañera de furia es una Phonic am85 de dos canales mono y dos stereo con un envío y dos retornos que no uso porque en este caso resulta mejor devolver la señal a un canal. Lo que puedo decir de este cacharro es que la llevé y la llevo al límite de sus posibilidades establecidos en el headroom, solo algún clipeo natural en los canales dado a la retroalimentación, pero nunca en el master

Después, para agregar texturas, color, densidad y ritmo a la señal la proceso por un fuzz, un delay y un reverb; al menos en este momento son los efectos con los que cuento.  Otro ingrediente es un loop station (boss), pero esta está afuera de la cadena y aparece para superponer capas y generar sorpresa en la escucha.  Este es el último tema que realicé; quedé bastante conforme con la posibilidad de mezclar la grabación en vivo.



viernes, 20 de septiembre de 2019

Entrevista: Danteinferno, Gira Chile 2019.

A pocos días de iniciar una serie de presentaciones por Chile, rescatamos esta entrevista que hicimos a la banda uruguaya Danteinferno. A pesar de haber estado inactivos durante algunos años, a finales del año pasado el trío compuesto por Francisco Coelho (guitarra y voz), Martín Recto (batería y kiosco) y Javier Gerfauo (bajo) retomó actividades. Además de grabar un disco doble (del cual ya lanzaron la primera parte), Danteinferno organizó una gira que los llevará por algunas de las principales ciudades de Chile; enlazando así esta nueva aventura con las primeras giras que hicieron hace casi dos décadas por Brasil. 



•-DanteInferno está cerca a cumplir dos décadas de historia, si bien los últimos ocho años han estado inactivos creo que su carrera recorre varios momentos de cambio tanto del panorama musical uruguayo como de países vecinos (Chile, Argentina, Brasil, lugares en los que han tocado y en los que han tenido contacto con otras bandas y sellos) ¿Qué creen ha cambiado en este tiempo, tanto en Uruguay como a nivel regional?¿Consideran que ha habido una apertura hacia sonidos menos convencionales, hay nuevos espacios fruto del Internet, o tal vez no tanto como parece? 

Mi parecer está lleno de subjetividad pero siento que los artistas cantan con voz más propia. la diversidad por la búsqueda de lo auténtico es honesta y bienvenida.  En cuanto a la escena, sin dudas Internet ha abierto las posibilidades a que los diferentes circuitos crezcan. El hecho de que intereses más específicos (interés en cuando a diferentes sonoridades) puedan tener su medio de expresión, y que al mismo tiempo, personas de diferentes lugares puedan acceder a esas propuestas, está ayudándonos a generar conexiones, a juntarnos.  De todas maneras, sigue siendo todo a escala pequeña-mediana. Aún, al menos a las diferentes escenas a las cuales nosotros accedemos, no existe una red sólida donde las diferentes bandas estemos implicadas, y podamos circular de sur a norte de Latinoamérica, y que de alguna manera esas giras puedas ser autosustentadas. Sí existen personas específicas (más que antes) en los diferentes países, con una disponibilidad enorme a que esto suceda. Gente importante.  Asimismo, las generaciones más nuevas tienen a la colaboración como un valor mucho más presente. Más que nosotros y mucho más que bandas de generaciones anteriores a la nuestra.

-•En un caso como este esquivar la cuestión del tiempo me parece difícil: ¿Cómo encaran la composición ahora que, me imagino, son personas grandes con preocupaciones más adultas, en comparación, por ejemplo, de la época en que lanzaron su primer EP (Happy Easter, 2005)? 

La cuestión del tiempo es imposible esquivarla, y es algo aparte, que nos interesa en particular. La composición en Dante siempre fue bastante diversa: zapadas, a partir de bases, a partir de Pancho que traiga algo más armado. Eso la verdad que no cambió. De hecho, fue bastante loco que de la primer juntada que tuvimos después de 8 años, hayan salido unas 8 bases, que a posteriori fueron las bases de la mayoría del disco que grabamos. Sí considero se puede notar una madurez en las composiciones, y en su interpretación, tocamos mejor que hace 15 años. De todas maneras Happy Easter me parece un disco con unas canciones increíbles por más que suene súper grotesco y XXX lo-fi todo. 

-•La formación de Dante Inferno ha ido variando con los años; no obstante, el trio que grabó su más reciente disco, Celeste Lado A, tiene un recorrido muy amplio tanto en proyectos underground de Montevideo como en bandas de más resonancia, incluso internacionalmente. Creo que aunque puede parecer una pregunta obtusa o un cliché, ¿consideran que el estilo de vida uruguayo (un país pequeño, menos gente, una comunidad que usualmente es vista como relajada y progresista —por decirlo de algún modo—) influencia la manera en que hacen música y los proyectos que han ido desarrollando durante estos años? 


Es indudable que el contexto político-económico influye en la vida de las personas, y lo que cada uno hace, será (entre muchas otras cosas) reflejo de ese momento. Creo que el ser un país chico y con un mercado musical tan reducido te permite, es saber de antemano que muy probablemente no vivas del dinero que genera tu producción musical, lo que te hace poder vivir tu expresividad con mayores libertades compositivas, sonoras. Aunque ahora pensando, eso también es relativo, porque de repente teniendo mayor acceso a recursos, te permite manejar más variables para poder expresar tu idea. En definitiva lo que realmente importa es eso, una idea. El resto es manejar tus recursos lo mejor que te salga para poder expresarla. 



•-Este año van a lanzar un disco en dos partes, del cual ya lanzaron el lado A. La grabación fue hecha en un entorno rural y creo que a pesar de que el sonido es bastante crudo hay en cierto modo un toque “orgánico” — en el sonido— y una cierta aproximación hacia lo rural, ¿fue pensado llegar a ese sonido y estilo lírico? ¿Pensaron estos dos discos de una manera unitaria, conceptual o con un enfoque en mente — es decir, la idea de transmitir o plasmar algo puntual— o hubo un desarrollo más bien espontáneo? 

Fuimos al campo en búsqueda de algo. Hubo mucho de ver qué tenía el lugar para decirnos y componer – interpretar a partir de eso. Ese horizonte lejano, los sonidos del campo, el no tener nadie a kilómetros de distancia fue parte de lo que pasó. Hay bastante improvisación en el disco. Generamos un montón de material de donde luego elegimos, y en algunos casos sobregrabamos. Pancho escribió las letras de algunas piezas ahí. Generamos un estado. Al mismo tiempo, aparte de nosotros 3, viajó Sofía Peluda, quien registró vídeo. A la noche nos juntábamos y Sofía proyectaba lo trabajado en el día en alguna locación de aquel casco de estancia. Eso era registrado a su vez. Toda aquella dinámica hizo que se lograra la sonoridad que se logró. 

El disco lo grabamos en grabadores digitales TASCAM de estos chiquitos (DR 40), lo que hace que el disco tenga un sonido casero, pero que en aquel contexto, le dio una calidez a nuestro gusto muy interesante. El estilo lírico Pancho fue desarrollándolo en la medida que la música aparecía. Todas las letras tienen que ver entre ellas, y al mismo tiempo, con la propuesta sonora. En cuanto a este primer disco, incluimos aquellas piezas que entendimos lo hacían funcionar como un todo.

•-Este primer lado de Cesleste cierra con una versión musical de un poema de Martín Batalles ¿Por qué decidieron incluir esta especie de musicalización de un poema? ¿Qué sienten que representa en relación con las otras canciones? 

Es bastante clásico de la banda incluir en nuestros discos algún tema acústico que luego trabajamos eléctricamente y lo tocamos en esta nueva versión. De hecho, muchas veces para el siguiente disco lo grabamos nuevamente arreglado para este nuevo formato. En el caso de No Vale Vichar, la idea fue de unos colegas que invitaron a Pancho a participar de un disco donde se musicalizarían poemas de Martín Batallés y ahí grabamos esto. Nos gustó tanto como quedó, que decidimos usarlo para cerrar Celeste lado A. Es eso, el aterrizaje de aquel viaje que propone el disco.


-Están a pocos días de comenzar una gira por Chile; aunque es una pregunta un poco cliché: ¿cuáles son sus expectativas con esta gira?

La expectativas con la gira son altas; Dante era una banda que giraba bastante hace años. Las giras han sido experiencias que nos han forjado como personas. Hemos transitado situaciones y conocido personas de las cuales no nos olvidaremos jamás. Esta va a ser nuestra primer salida de casa desde la reunión. Estamos muy contentos de cómo suena la banda y preparamos un set compacto para Chile. Salir de Montevideo a exponernos ante gente que no nos conoce nos resulta muy estimulante. Además, es como una residencia: tocar 4 días seguidos, teniendo tiempo completo para dedicarle al proyecto (poder afinar lápiz en cuanto a la propuesta estética, en cuanto a qué queremos decir) va a fortalecernos como grupo y como artistas. Al mismo tiempo, conocer gente, bandas, circuitos de otros lados de Latinoamérica que andan en búsquedas similares a las nuestras ayuda a no sentirse solos. Hay que fortalecer la resistencia. Latinoamérica está muy bastardeada, necesitamos juntarnos.

martes, 17 de septiembre de 2019

Anotaciones: Damballah

02/08: ¿Quién es Damballah? Oriundo de Guayaquil, Ecuador, este es el proyecto de Ángel Salazar, quien desde al menos el 2015 viene lanzando de modo consistente trabajos bajo ese alias. Digo de modo consistente, ya que durante los últimos dos años ha lanzado cuatro referencias, entre discos, colaboraciones y temas largos.


Comencemos, sin embargo, por el final: es difícil no sentir curiosidad por saber qué significan las palabras y títulos usados en su más reciente disco; pero, como veremos , estas no son solo accesorios, sino hacen parte de la narrativa que busca recrear este músico. Por eso, Salazar las explica y define en detalle: Demabawue está inspirado en la historia y práctica del voodoo haitiano, el título del disco signfica "a sacral patch of land", o en palabras del artista: "una tierra sagrada que representa un bosque virgen".


Salazar trata, a través de la producción, de construir un relato en el que cada tema revela algo de la trama general a modo de capítulo: los títulos refieren a lugares (en el caso del primer track "Lavilokan") o, también, a rituales (como en "Bizango" o "Kanzo Senp")  hasta llegar al cierre con "Bosal", donde se escuchan "un conjunto de espíritus indómitos o no invocados en su albedrío". Ese esfuerzo por transmitir una tradición histórica y ritual es logrado (ante la ausencia de palabras e imágenes) con ambientes y simulaciones de espacios naturales que logran crear la sensación de estar "pasando a través de algo". Más allá de la excelente producción musical, la dimensión narrativa del disco está muy bien lograda.

03/08: Me pareció buena idea, después de varios días, ir hacia el origen de Damballah; en otras palabras: su primer trabajo titulado "L'offrande du Bois Caïman" (2015). En ese primer disco largo ya estaban presentes muchos de los elementos que se harían recurrentes en su sonido: el interés en rituales y religiones africanas; el uso mixto de grabaciones de campo mezcladas con capas de drone y ruido, y la intención etnográfica en el sonido y en la estética de las tapas. No me queda claro si este es el primer lanzamiento de Ángel como Damballah; lo cierto es que, ya desde ese punto inicial, se mostraba como un proyecto con una identidad construida y precisa.

09/16: Estas anotaciones reúnen tres momentos de escucha del proyecto ecuatoriano Damballah. Hay una importante distancia entre todas, así que los comentarios pueden diferir en varios niveles. Algo que viene llamando mi atención desde hace un tiempo en relación a música como esta, es la gran cantidad de proyectos que vienen tomando detalles (musicales y culturales) de  otras culturas; en buena parte de los casos (y este sería uno), ese procedimiento viene acompañado, previamente, por una alejamiento de las tradiciones/realidades locales, lo cual da como resultado una tendencia hacia el anonimato, o hacia la creación de personajes o alias. Si no detallase su nombre y su país de origen en Bandcamp, sería difícil ubicar geográficamente a Damballah. Hay una clara distancia buscada por ciertos músicos de sus tradiciones locales, repuesta en la búsqueda de otras tradiciones lejanas (en lo temporal o geográfico o, a veces, en ambas dimensiones); esta tendencia viene siendo común en proyectos de música electrónica y experimental, pero hace parte de un proceso, creo yo, más grande del que no es difícil encontrar antecedentes en géneros como el vaporwave; con esto me refiero puntualmente a una tendencia que va más allá de lo sonoro, ya que aunque las características musicales son distintas, el proceso de construcción de una imagen y de un personaje es similar, y está influenciada en buena parte por el Internet como cultura de consumo abierta.

jueves, 12 de septiembre de 2019

GiraASPERA: Fiorella16 / Sara Fernández / ExistenZ.

Tras dos giras anteriores (en el 2015 y el 2017), Fiorella16 emprenderá a fines de este mes un nuevo tour por buena parte de latinoamérica. Las experiencias anteriores le han permitido extender su mapa (va a presentarse en cinco países) y aunar esfuerzos con otros dos proyectos: la colombiana Sara Fernández y el proyecto argentino ExistenZ. Los tres proyectos compartirán buena parte de la gira y se presentarán juntos y por separado en diferentes ciudades. Como carta de presentación, Border Tapes lanzó un split titulado Aspera, el cuál reúne un track de cada proyecto; una especie de "prólogo de la gira Aspera 2019, que ocurrirá durante los meses de septiembre/octubre de 2019 en Chile, Argentina y Uruguay".


El split es una buena muestra de lo que será el tour: si bien los proyectos tienen ciertas afinidades (todos pueden enmarcarse dentro de la corriente experimental), cada uno tiene una personalidad propia. Sara Fernández crea un sonido más incidental y fraccionado, que muestra, tal vez, su cercanía con el cine;  Fiorella16 continúa explorando el ruido en estado (casi) puro, aunque sus canciones tienen cada vez  una clara intención rítmica, mientras que ExistenZ crea composiciones minimalistas y ambientales de corte industrial.


Este tour resulta posible gracias a una serie de colaboraciones (musicales y no musicales) que se vienen extendiendo desde hace varios años entre proyectos de diferentes países de latinoamérica. En buena parte, nuclea a propuestas y espacios que existen fuera del circuito popular de la música independiente; justamente por eso estos proyectos vienen generando alianzas que les permitan hacer posibles cosas como estas.

GiraASPERA:  Fiorella16 / Sara Fernández / ExistenZ



20.09 SANTIAGO / CHILE – 
21.09 VALPARAÍSO / CHILE – 
22.09 VILLA ALEMANA / CHILE – 
24.09 SANTIAGO / CHILE – 
25.09 CONCEPCIÓN / CHILE - 
26.09 SAN JUAN / ARGENTINA – 
27.09 SAN RAFAEL / ARGENTINA – San Experimental
28.09 CÓRDOBA / ARGENTINA - 
29.09 UNQUILLO / ARGENTINA – 
02.10 ROSARIO / ARGENTINA – 
03.10 ROSARIO / ARGENTINA – 
04.10 SANTA FE / ARGENTINA – 
05.10 Zárate BS. AS. / ARGENTINA – Generación MOU / Capitan MOU
06.10 Zárate BS. AS. / ARGENTINA – 
09.10 CABA BS. AS. / ARGENTINA - OID NOS
10.10 Varela BS. AS. / ARGENTINA – 
11.10 CABA BS. AS / ARGENTINA - Ki3br3
13.10 CABA BS. AS. / ARGENTINA 
15.10 MONTEVIDEO / URUGUAY – 
16.10 MONTEVIDEO / URUGUAY – 
19.10 PORTO ALEGRE / BRASIL – 
24.10 CUSCO / PERU – 
25.10 PUNO / PERÚ – 
26. 10 AREQUIPA / PERÚ – Espora - Festival de Música-
31.10 LA PAZ / BOLIVIA -

viernes, 6 de septiembre de 2019

Anotaciones: Un rêve, la construcción de una escena.

08/23: Escuché hace al menos dos meses "Como árboles al cielo​.​.​. encuentro", disco del proyecto mexicano Un rêve. Vuelvo cada tanto a escucharlo, a veces por sugerencia del algoritmo de YouTube, otras por iniciativa propia; en ambos casos, el motivo es la memoria: YouTube reorganiza la música que he escuchado los últimos meses y cada tanto me la recomienda en listas en las que ciertas características se convierten en géneros; mi propia memoria recuerda cada tanto los primeros 40 segundos de "Las aves se reúnen en tu interior" (tema que abre el disco), en el que una corta secuencia va aumentando de intensidad y a la vez desgastándose hasta extinguirse en medio del canto de aves que van sumándose a la música. Ese efecto de "desgaste" se ha convertido en uno de los "elementos" comunes de la música ambient durante las últimas décadas, uno de los primeros ejemplos que recuerdo, (y que cito tal vez demasiado) es The Disintegration Loops de William Basinski. No obstante, lo que me interesa de ese recurso es su narratividad y cómo el ambient lo ha usado para ejemplificar fenómenos modernos como la obsolescencia.



08/24: Por ejemplo, sería difícil decir que en este disco de Un rêve no hay un hilo narrativo o un mensaje. La ausencia de letras cantadas  — lenguaje articulado — es usada como un factor liberador: los títulos de las canciones apenas tratan de sugerir, el uso de grabaciones de campo o sonidos que apuntan a imitar ciertos ambientes naturales sirven de complemento y, finalmente, la estética visual, una vez más, propone un escenario que termina de encadenarse con todos los otros elementos. No obstante, la reacción inmediata a la portada fue otra: primero fue censurada en varias plataformas;luego, mucha gente en Internet la encontró como una apología al feminicidio. Es cierto que la música (y la cultura popular en general) ha usado durante décadas el shock value como simple vehículo de mercado: una imagen, como forma de comunicación, puede levantar ampolla de manera más rápida y certera que cualquier otra cosa.

Sin embargo, solemos olvidar que ese efecto de shock puede ser igualmente transformador si es usado con la intención correcta. En este caso, creo que hace falta hacer una lectura más profunda tanto de la imagen como de la música que la acompaña. En ese sentido, ambas apuntan a reivindicar la relación entre cuerpo y naturaleza, la imagen solo puede representar lo atroz cuando se lee desde un prejuicio previo. En ese sentido, es difícil ver muerte donde hay un cuerpo abrazando un árbol, e indefensión en lo que estéticamente es liberador. De nuevo, el encadenamiento y la ausencia de un mensaje articulado hacen necesario que cada elemento de este disco se comprenda no individualmente, sino como parte de una cadena.


08/ 25: Ayer pensaba justamente sobre la idea inicial de estas anotaciones: la obsolescencia. La apertura inicial del disco de Un rêve me hizo pensar en eso:  en el desgaste material de una cinta, de un sonido grabado. Creo que tal efecto ha cobrado fuerza dentro de la música ambient a partir de su cualidad nostálgica; lo digital no permite ver de igual manera ese desgaste, los archivos digitales de audio presentan fallas, pero esas fallas no son el resultado de un proceso natural de desgaste; es decir, no son análogas al desgaste natural de, por ejemplo, un cuerpo. En cambio, las fuentes digitales "se corrompen", dejan de funcionar inesperadamente, su falla no siempre responde a un proceso natural sino puede ser el resultado de un virus. Por eso, un detalle tan simple al comienzo del "Como árboles al cielo... encuentro" permite pensar desde ahí  en una narrativa musical que se construye sin el uso del lenguaje articulado. Esa misma lengua (que usamos a diario), sufre ese desgaste, esa incapacidad de transmitir sin caer en los lugares comunes ya explorados. Uno de los problemas de esa apuesta por  expresar y comunicar de otras maneras es la propensión al error, o, mejor dicho, al malentendido. Sin embargo, el uso de un código distinto permite que cada uno lea y descifre el mensaje desde sus propias subjetividades.


09/06: Un rêve, es el proyecto del mexicano Diego Cornejo. aunque su primer disco, Didac, data del 2010,  este proyecto existe "desde mediados del 2006 y ha sido una bitácora sonora de recuerdos, sentimientos y emociones que Diego reconstruye a través de sintetizadores, pianos, guitarra, voces, melódica, harpa y varios objetos sonoros como hojas de árboles y piedras". Actualmente, Un rêve está preparando una edición en vinilo para este último trabajo, el cual fue masterizado por Taylor Deupree del excelente sello 12K

martes, 3 de septiembre de 2019

Synthexcess y la trilogía telúrica de Sajjra

A propósito, o no, Christian Galarreta ha creado con Sajjra una imponente trilogía. En el 2013 lanzó su primer trabajo con ese nuevo alias: un disco homónimo, extenso y bastante seccionado que, rápidamente, recibió elogios y suscitó etiquetas como la de post-pop. El término buscaba categorizar  la mezcla entre experimentación, sonidos folclóricos y el uso del formato canción en la composición. Dos años después apareció The҉ Śun ͟Rem̷ai̸ns ̛T̀he S͘am̀e̵, un trabajo con una forma distinta: una primera parte de tres temas con una duración y estilo cercano al debut homónimo y una segunda parte compuesta por un monumental tema (que dio nombre al disco) de casi media hora. Pasaron cuatro años para que apareciera la tercera parte de esta trilogía: este año, a través de Buh Records, fue lanzado Synthexcess, un disco que sintetiza buena parte de los rasgos de los discos anteriores (como la tendencia hacia formas propias de la canción, o el uso del ruido y el volumen en una oscilación entre lo tenue y lo violento), pero que ahonda con fuerza en uno principal: la influencia de la música folclórica peruana.

Foto por Tesoros Mundanos
Esta influencia está presente, por ejemplo, en la portada (obra de Jonathan Castro), en la que se destaca el uso del dorado en tonos metálicos que remite  a la suntuosidad Inca, tanto en el color como en el material. Ese primer detalle es un claro abrebocas a la dimensión sonora del disco: seis composiciones que brillan por una cohesión y coherencia poco común para un disco tan cargado de estática. Por tal motivo, la escucha de este trabajo no como un disco aislado, sino como parte de la ya esbozada trilogía, resulta de ayuda para terminar de enmarcar la evolución del sonido de Sajjra. Galarreta ha logrado construir un repertorio propio de ideas y sonidos que le permite moverse con libertad entre momentos de armonía ("Koncielo", por ejemplo) y canciones donde retoma la brutalidad (como en la abridora "Maldita Kolmena"). El uso de patrones rítmicos de tono ceremonial, está presente en canciones como "Falsía", "Tarish" o "Huaykoloro", temas que logran un balance perfecto entre tradición y experimentación.  En varios de esos temas Galarreta entabla un diálogo con otras tradiciones musicales; por ejemplo, tomando detalles rítmicos de las canciones “Falsía” (de Emilio Alanya Carhuamaca) y “Aguas del Río Rimac” (de Víctor Alberto Gil Mallma, “El Picaflor de los Andes”).


Lo cual nos lleva a una pregunta importante: ¿se puede usar creativa y respetuosamente la tradición  musical de pueblos latinoamericanos?, la cuestión es puntillosa por el importante auge de las mezclas entre ritmos autóctonos (siendo la cumbia en todas sus expresiones nacionales una de las puntas de lanza) y ritmos electrónicos durante la última década. Hay sin dudas dos tendencias distintas: una primordialmente comercial que ha ido convirtiendo esas tradiciones en ritmos de fiesta apelando a la exotización, y otra que trata de restituir y rescatar el valor de esos sonidos. Creo que, desde mi postura como escucha, la producción musical muestra esas tendencias: mientras que la primera recurre a borrar o limpiar los rasgos más viscerales y fuertes de lo autóctono, la segunda trata de reinterpretarlos desde el presente.  Sajjra muestra su afinidad con esa segunda línea al usar el término "telúrico"; así, las canciones de este disco se mueven (tanto en melodía como en volumen) de lo apacible a lo ensordecedor sin por eso dejar de ser disfrutables. Es decir, lo ancestral se presenta en todas sus dimensiones y no solo como un producto.



Distinta es la labor de artistas como Ronald Sanchez y Fred Clarke, quienes han ido reconstruyendo (usando réplicas o incluso instrumentos de época) cómo debieron haber sonado las composiciones de la cultura Nazca, por ejemplo; de cualquier manera, en ambos casos hay una loable labor de rescate, lo cual cierra bastante bien con el trabajo del sello editor de Synthexcess: Buh Records, ya que con proyectos como su serie "Sonidos Esenciales" viene reeditando discos que décadas atrás buscaron unir la tradición y lo experimental. Justamente, en próximos meses en esa misma serie será reeditado uno de los primeros trabajos de Galarreta: E.muss de su proyecto Evamuss.

viernes, 17 de mayo de 2019

Por la canción: Luis Baumann.

Hay dos características  de las canciones de Luis Baumann que me llaman la atención: la primera, el uso de técnicas que grabación casera y de baja fidelidad; la segunda, sus letras, con las que ha ido construyendo todo un imaginario alrededor de la vida en el conurbano bonaerense. Baumann nació y vive en Los Polvorines, un barrio de raíces populares que él viene retratando desde hace tiempo en sus canciones. Este nuevo disco marca un punto culminante —pero no final— de esas dos lineas: el sonido logrado por Baumann es impecable  y una muestra de su habilidad como artista; mientras tanto las letras de "Demasiado pesar para un retablo" (lanzado por Fuego Amigo Discos) muestran una madurez compositiva que genera un efecto curioso: ¿de qué lugar hablan canciones como "Cardos al cardar"  o "Transeúnte"? a pesar de su expresa ruralidad y, aparente, lejanía esas canciones retratan la vida en barrios que no están muy lejos — en términos de transporte y geografía— de Buenos Aires, retratan la vida de zonas que aunque en el papel hagan parte de esa super-urbe llamada Gran Buenos Aires, coexisten en una lejanía histórica, social y cultural. Esa condición ha permitido que ciertos rasgos se mantengan y que otros confluyan, gracias a la posición intermedia de varias zonas del conurbano entre la capital y el interior del país.


Probablemente por eso, ciertas tradiciones que han perdido vigencia, o han pasado a ser mal vistas, en el centro de Buenos Aires aún sobreviven y tienen fuerza hacia las afueras. Este disco es una muestra de esa confluencia entre tradición y recursos que, mirada hacia atrás en la discografía de Baumann, brilla por sus huellas. Ya con discos como "Las canciones del cuaderno naranja" ( disco grabado en el 2002 con una grabadora de periodista, una acústica y una caja rítmica) Baumann mostraba su capacidad para hacer canciones profundas y bonitas; claro, la distancia entre la calidad del registro de ese disco y este nuevo lanzamiento, separados por casi dos décadas, no refleja ni el éxito (monetario), ni la entrada en juego de equipos caros y complejos; de lo que sí es prueba, es de los años de aprendizaje y búsqueda artística. Siempre, al fin y al cabo, lejanías todas: geográficas, sociales y económicas, que aunque pesen no llegan a ser suficientes para aplacar la voluntad creadora.


Yo creo que la cultura musical latinoamericana tiene una fuerza y  una unión, la canción popular que es carrera y materia de estudio, forzó a los géneros cerrados influenciados por las multinacionales que crean música comercial como material de distracción, también ha resistido en lírica y música a las represiones impulsadas por el imperialismo. Siempre florece la raíz originaria de la música a pesar de invasiones y ninguneos; los intentos de destruir la educación pública y la cultura son resistidos por la canción popular aunque se manifieste en géneros ligados a estas invasiones, distintos a los considerados “populares” ( como el Folklore), siempre se renueva y alimenta de todo esto; justamente esa es la intención de querer fragmentar a la cultura popular haciéndonos creer, por ejemplo, que la cumbia no es cultura. Yo creo, sin ser muy conocedor ni culto, que quizás el problema sea que la ausencia de uniformidad es una sensación impuesta que se está rompiendo, y que lo vacío y alejado de una uniformidad cultural puede estar en cualquier género musical: la canción popular puede adaptarse a cualquier género y ámbito. Se puede plantear la expresión de una canción latinoamericana abordando todo sin olvidar de dónde venimos y de qué lado estamos, en lo social, humano, político, cultural...


La tradición trae reglas que a veces encierran, por un lado deben romperse, por otro es una manera productiva de mantener cosas dignas. Si fuera la memoria tradición, habría ciertas cosas que no permitiríamos en nuestra sociedad, todo en pos de hacer respetar una tradición digna y consensuada por una sociedad cultural; pero bueno, como en todo, se es utilizado para mantener pensamientos sumisos de estructuras dominantes que por lo general infunden el miedo a romper lo establecido, esto atraviesa todos los aspectos de la vida, como la música. Por suerte veo que desde muchos espacios se está generando una tradición más digna y libertaria aunque estas dos palabras en la misma oración suenen contradictorias.


Desde chico estoy junto a la guitarra y la canción. Me contuvo y me contiene; me encantan todos los instrumentos y los uso, hasta la electrónica y la percusión, pero no se por qué me imanta la guitarra y crear canciones. Tengo vagos recuerdos de cuando era muy chico: encuentros de mi viejo y amigos guitarreando y hablando de la vida y de la política, hasta había cassettes grabados de esos encuentros, se hacían canciones de Victor Jara, Silvio Rodriguez, Viglietti, etc … No solo lo relaciono con la juntada, la poesía y la melodía... es un acto mágico. Sentí desde el principio que ese era mi canal de expresarlo todo uniendo historias y mundos. 

Noté con el tiempo y las actuaciones en vivo que fue un género difícil de digerir en los circuitos en donde me movía,  pero siempre lo hice y visité todo tipo de espacios y trabajé para que la canción de autor deje de ser un adorno secundario de recitales rockeros; quizás sea un condimento más de mi elección, igual, aceptado o no, no me imagino lejos de la canción y la guitarra.

Siempre hay algo político, sensibilidad, descripción y arraigo; como Don Ata (Atahualpa Yupanqui) desde la descripción del paisaje gaucho – indio hasta la situación política– o sentimientos más profundos de la persona, mismo Violeta Parra, Larralde o Zitarrosa y cientos más. La música aborda todo,  es la cultura de la que venimos hablando, hay momentos más relajados y otros más tensos y eso influye en los temas de los qué hablar en las canciones. En nuestras actualidades la canción mas aferrada al folclore ha tenido fusiones interesantes. En las temáticas se ha vivido una época de cierto snobismo (en la que me incluyo) pero que no dura mucho, son momentos que está bien mientras no sea eterno: " pa’ que no aburra ni sea funcional a un adormecimiento intencionado desde ma’ arriba vio"

La música acústica es mas asimilable para quienes buscan conectarse  con algún tipo de expresión íntima, un instrumento acústico logra otro plano en el sonido, pasan otras cosas, hay aire registrado. La electrónica también es acústica si pasa por un parlante y es tomada por un micrófono, también hay minimalismo (que fue muy bien aprovechado por la electrónica – pop – trap etc..) Hay algo muy interesante en el registro acústico de la música y es que el tiempo viaja de manera sonora, esta esa posibilidad de poder captar un momento especifico y dejarlo plasmado para siempre…  la búsqueda de generar intimidad sonora para contar algo es como mirarte a los ojos para decir algo, es distinto lograr una atención más sensible, eso logra el instrumento acústico para mí, la resonancia en el aire y el cuarto siendo parte de la música y de quienes integran ese momento, o amplificado para mostrarlo en magnitudes más grandes; es algo esencial en la música y por eso está presente en todas las formas de crearla.

jueves, 9 de mayo de 2019

God Pussy: el ruido de un Bra$il bajo la alfombra.

"Retomamos nuestra serie de traducciones de notas y reseñas hechas por el portal brasileño Floga-se, esta vez con un excelente artículo autoría de Fernando Augusto Lopes. La nota original en portugués puede leerse dando click aquí. Me parece importante resaltar el diálogo entre el EP creado por el proyecto de harsh-noise God Pussy y la reseña, que reconstruye los títulos de las canciones a lo largo de la nota; la relación  entre una propuesta musical abiertamente disruptiva y extrema y un escucha atento muestra que los lazos comunicativos van más allá de las palabras:  situaciones (económicas y sociales) complejas requieren respuestas complejas. Hay un momento en el que el discurso plano ya no genera ningún efecto; no obstante,  la cadena entre la polémica por el póster de la gira de Dead Kennedys por Brasil, el EP de God Pussy y la siguiente nota es prueba que aún es posible generar respuestas y llamar la atención sobre la complejidad de lo que nos rodea."

God Pussy: el ruido de un Bra$il bajo la alfombra. 

Desde hace un tiempo la sociedad brasileña se viene alimentando de cualquier tipo de enfrentamiento mediático. El debate es una herramienta constructiva para cualquier sociedad, pero en el caso de la nuestra hay de fondo un problema serio de entendimiento y profundidad. Nadie debate, nadie se entiende, todo el mundo grita: en las redes sociales, en las calles, en los encuentros familiares, todos hablan y nadie oye. Estamos en un aparente callejón sin salida. O como ya se ha dicho: el callejón tiene salida, pero estamos tan cegados por el odio que no podemos ver la puerta abierta.

"Todos cegados por el odio"  es una manera de decirlo. Hay una gran parte de la población que está llena de odio,  babeando una baba elástica y ácida, pero  también hay gente que trata de cuestionarse, de ver más allá de lo evidente,  de debatir con altura y buscar el diálogo y el entendimiento. Y también hay gente haciendo arte explosivo con esas situaciones: Jhones Silva, con su despiadado proyecto God Pussy, es uno de ellos.

Con el EP "Bra$il", este artista carioca asimiló rápidamente otra polémica que se dio en las redes brasileñas. La banda Dead Kennedys se dejo amendrentar  por  la repercusión que causó el póster hecho para  su gira por nuestro país. Cristiano Suarez (diseñador del póster) fue certero al retratar una escena idealizada: una familia de blancos de buena cuna, vistiendo la camisa de Confederación Brasileña de Fútbol, armados y diciendo que adoran el "olor a pobre muerto en la mañana".

Las reacciones, fueran de aprobación o de repudio, inundaron las redes de la banda que, acorralada, se acobardó y canceló la gira. El resto de la historia ya es bien sabida, pero, por si acaso, aquí está el comunicado oficial de la productora sobre la cancelación, explicando el paso a paso de la locura:



Mientras tanto, Silva, indignado por toda esa escena crea este EP para "que la banda punk (?) DK entienda que el pueblo brasileño no solo vive de flores: 12 canciones que retratan parte de nuestras luchas diarias. ¡Brasil no es solo carnaval, samba y fútbol!"


No, no lo es. Tenemos mujeres violadas, personas inocentes asesinadas, niveles de desempleo que alcanzan a millones de personas, un presidente que alimenta un odio estúpido por naturaleza;  sufrimos la perdida de derechos laborales ya ganados,  somos victimas de la inexperiencia militar,  del clamor por la dictadura,  por el racismo y la homofobia;  tenemos que ver el neonazismo tomándose la nación, a la policía abasteciendo las favelas con armas, a un estado que alimenta el crimen, eso sin contar los milicianos cercanos (muy cercanos) al poder y  los medios que, caminando sobre cascaras de huevo, tratan de denunciar a las nuevas cabecillas; tenemos un ministerio público y de justicia (sí, así en minúsculas) partidarizados y consumidos, un ex-presidente convertido en preso político, recortes a la educación universitaria y básica, una reforma a la seguridad social que ataca a los más pobres y nuestras relaciones exteriores sumidas en una ideologización que ha convertido nuestro país en un paria; un estancamiento de la economía y un gobierno dándose golpes de cabeza... God Pussy podría haber hecho toda una seria de lanzamientos sobre ese "nuevo" Brasil aún más injusto y desigual.

Pero "Bra$il"  terminó siendo EP porque logró decir mucho en poco tiempo. Hay quienes todavía creen que aquí todo es hermoso y maravilloso, que creen que este país son las playas, el fútbol y  las postales. A las muchas virtudes naturales de Brasil, se suman las mentes de quienes intentan traducir la  cruel realidad de forma implacable a través de la música, la literatura, el cine y  las artes en general.


El harsh noise de God Pussy está al servicio de ese desahogo, de esa linea.  Su mensaje es certero porque  se transmite incluso sin necesidad de escuchar los temas - aunque eso último sea ineludible. Todo está ahí: hay ruido en la comunicación, hay ruido en nuestra historia, hay interferencia en nuestra lógica, pero  God Pussy no se calla, continúa tratando de explicar lo que el nuevo establishment se esfuerza en ocultar debajo de la alfombra.

lunes, 6 de mayo de 2019

Presentando Sonidos: Danteinferno, la cuestión del tiempo.

A poco de cumplir dos décadas de vida  (y a quince años del lanzamiento de “Happy Easter”, su primer trabajo), los integrantes de Danteinferno parecen haber encontrado un ritmo que los mantiene vivos sin estar siempre juntos. “La cuestión del tiempo es imposible esquivarla — comenta la banda— y es algo aparte, que nos interesa en particular. La composición en Dante siempre fue bastante diversa: zapadas, a partir de bases, a partir de que Pancho traiga algo más armado. Eso la verdad que no cambió. De hecho, fue bastante loco que de la primer juntada que tuvimos después de 8 años, hayan salido unas 8 bases, que a posteriori fueron las bases de la mayoría del disco que grabamos. "

Danteinferno versión 2019, foto por Ruben Gallo

El ahora trío compuesto por Francisco Coelho, Martin Recto y Javier Gerfauo, mantiene a pesar de los años una química de juventud que les facilita reunirse cada tanto a grabar sin mayores pretensiones; en parte así surgió Celeste Lado A, la primera entrega de un disco doble con el cual piensan retomar actividades este año: “Fuimos al campo en búsqueda de algo. Tuvo mucho de ver qué tenía el lugar para decirnos y componer e interpretar a partir de eso. Ese horizonte lejano, los sonidos del campo, el no tener nadie a kilómetros de distancia fue parte de lo que pasó. Hay bastante improvisación en el disco. Generamos un montón de material del cual luego elegimos y, en algunos casos, sobregrabamos. Pancho escribió las letras de algunas piezas ahí. Generamos un estado. Al mismo tiempo, aparte de nosotros, viajó Sofía Peluda, quien registró vídeo. A la noche nos juntábamos y Sofía proyectaba lo trabajado en el día en alguna locación de aquel casco de estancia. Eso era registrado a su vez. Toda aquella dinámica hizo que llegáramos a la sonoridad que se logró.” 


Sin dudas las canciones que registraron para ese "primer lado"  tienen un raro atractivo: suenan crudas pero mantienen un toque orgánico en el sonido, producto, tal vez, del consenso entre lo inmediato de la composición y el estilo de grabación casero hecho con una TASCAM DR 40. No obstante, no se puede aislar a Danteinferno de su espacio: sus integrantes hacen parte de esa pequeña comunidad artística montevideana que se las ha arreglado para reinventarse y mantenerse en actividad en un circuito que no deja de ser limitado, “Creo que el ser de un país chico y con un mercado musical tan reducido te permite saber de antemano que muy probablemente no vivas del dinero que genera tu producción musical, lo que te hace poder vivir tu expresividad con mayores libertades compositivas y sonoras. Aunque ahora pensando, eso también es relativo, porque de repente tener mayor acceso a recursos, te permite manejar más variables para poder expresar tu idea. En definitiva lo que realmente importa es eso, una idea. El resto es manejar tus recursos lo mejor que te salga para poder expresarla.”



Esa necesidad de manejar los recursos, tangibles e intangibles, ha obligado a la banda a expandirse hacia sus fronteras inmediatas: su primer lanzamiento fue un  split con la banda bahiana Soma por el sello brasileño Music Box. Esta edición les permitió, con el formato de trío Coelho – Recto – Mayayo, hacer una gira por Brasil en enero del 2004 tocando en ciudades como Porto Alegre, Sao Leopoldo, Florianópolis, Sao Paulo, Vitoria da Conquista y Salvador de Bahia; el puente no se quemó y en el 2006, 2008 y 2009 volvieron a girar por Brasil. De igual manera, y siguiendo una relación de largo tiempo fraguada entre dos ciudades separadas por un río, durante esa primera época sus visitas a Buenos Aires fueron constantes. 

A partir del 2010 la banda entra en hibernación. No fue sino hasta el año pasado que Martín y Francisco se vuelven a juntar para dar vida a Celeste, un disco que, confiesan, tenían que grabar: “Utilizamos un método que adaptamos a nuestros tiempos y búsquedas, uno que inventamos e inauguramos casi al mismo tiempo, aprovechando todo lo que aprendimos en este impasse. El material terminó siendo grande como para elegir las mejores piezas en dos discos que verán luz en diferentes momentos del año”; ese primer trabajo, motivo de esta nota,  fue lanzado en marzo y el próximo 25 de mayo van a presentarlo oficialmente en vivo, junto con su edición física, en  la Sala Camacuá en Montevideo. De cara al segundo semestre planean lanzar la segunda parte y seguir extendiendo sus fronteras hasta donde las redes lo permitan.

jueves, 11 de abril de 2019

Por la canción: Del Carmen.

Del Carmen es el proyecto de Felipe Ramos, oriundo de Chillan,en Chile. Con este alias Felipe viene explorando una corriente poco común dentro de la música folclórica: la canción campesina. En este caso hay una linea de distinción importante, el solo concepto de canción campesina puede pensarse desde la idea de una comunidad imaginada que aúna las realidades de muchos pueblos campesinos latinoamericanos; me explico, el hablar de canción, o música campesina, nos permite pensar en un mapa geográfico (que recorre todo el continente) y de realidades (económicas y sociales) comunes. La expresión, los instrumentos, el uso del lenguaje pueden ser distintos, pero las realidades en parte son las mismas (y de hecho Del Carmen canta sobre eso en "Siempre los mismos"). Por eso no es raro que entre comunidades alejadas y no conectadas surjan coincidencias (en lo lírico y sonoro), como bien comenta Felipe en esta nota "hay un vínculo entre la tierra y la gente que está expresado en esos cantos". 

En el caso de Del Carmen "su música tributa la tradición del folclor popular campesino de la zona centro-sur, la música de cantoras anónimas y la poesía rural"; las letras de las canciones ahondan en las realidades más inmediatas: el trabajo, la desigualdad social  y económica, la relación con la tierra como espacio de vida y fuente de sustento; temáticas que Felipe rescata desde la simpleza de  su canto y su guitarra acústica.

A comienzos de este año Ediciones Teratológicas editó de manera virtual, y en una edición limitada en casete, "Gallina Negra", un disco  que compila cuatro trabajos previos lanzados de modo individual por Del Carmen, dando así forma a una obra concisa de 18 canciones.  Por tal motivo resultaba necesario invitar a Felipe a esta sección en construcción en la cual buscamos reflexionar sobre la canción, lo folclórico, lo acústico y cómo puede llegar a representar nuestra historia y nuestro entorno.


Aunque no tengo un conocimiento profundo sobre todas las músicas tradicionales de Latinoamérica, creo que se relacionan entre ellas en la medida que el canto tiene una estrecha relación con la forma que tienen las comunidades de comprender el mundo en cada territorio, hay un vínculo entre la gente y la tierra que está expresado en esos cantos.

También hay que considerar la historia que tienen en común los diferentes lugares de América Latina que ha influido en diferentes momentos. En lo más original ha provocado mezclas de distintas tradiciones (originarias y europeas) que desembocan en expresiones musicales con similitudes entre diferentes territorios, y en lo más reciente en movimientos como el de la Nueva Canción, con exponentes en todos los países que toman algo (mucho o poco) de la música tradicional para cantar letras sociales y políticas.



De niño aprendí a tocar guitarra únicamente, por lo que el escribir canciones con guitarra se dio de manera natural, no lo pensé, no me propuse ser un cantautor, yo necesitaba cantar sobre cómo yo veía el mundo, sobre el lugar en el que yo estaba parado en el mundo, y la guitarra estaba ahí. Ahora pienso que la guitarra también forma parte de eso que yo quería cantar. Hace un tiempo empecé a observar y estudiar la relación especial que existe en este territorio entre cantoras o cantores e instrumento, hay un diálogo emocional entre el ser humano con la guitarra que se manifiesta en ritos y en la poética de los cantos tradicionales, desde que comprendí eso y lo sentí, no me veo sin guitarra.

El marco político de lo que conocemos como canción latinoamericana ya no es el mismo, la ideología a la que adscribió no tiene la fortaleza que tuvo, pero el dolor de la gente sigue, y sentir eso hace cantar. Es el motivo más grande. 

Sobre la línea de lo tradicional, creo que en este tiempo es, incluso quizás más que antes, una resistencia importante el acto de conocer tu origen, aprender de los conocimientos de los mayores y situarte a ti mismo en tu propia historia. En ese sentido me gustaría que la exploración musical estuviese acompañada de una valoración a conciencia de nuestra cultura ya que en algunos casos ha estado vacía de eso.

Creo que es preciso hacer la distinción entre canción acústica y canción tradicional, dentro de la primera cabe todo lo que sea en ese formato, mientras que la segunda involucra algo que va mucho más allá del formato musical, pues tiene que ver con la expresión de la cosmovisión de los pueblos. Puede sonar obvio y parecer innecesario referirse a esto, pero de repente uno ve en medios de comunicación que tienen llegada a muchas personas que tal o cual artista está incursionando en lo tradicional de un territorio, cuando a lo mucho tiene un “aire a” o, en el peor de los casos, va disfrazado de algo. No es que condene la fusión, creo que si a uno le llega algo en particular de una tradición puede tomarlo y trabajarlo artísticamente en lo personal, pero es necesario ser claro y diferenciar una propuesta artística de una expresión originaria. Al final terminan por invisibilizarse las tradiciones de las cuales uno aprende, y hay que cuestionarse si uno está participando de eso. 

Así creo que hay que distinguir entre canción latinoamericana y canción tradicional (o folklórica si se quiere), ya que la primera tiene que ver con una noción de un canto que, si bien mira hacia la raíz, su contenido es principalmente político, en tanto que el canto tradicional se define por ser la expresión cultural de una comunidad.

martes, 9 de abril de 2019

Juguetes para grandes: María Emilia Pérez (Vermillion)

Aunque María Emilia Pérez nació en Venezuela viene  moviéndose por varios países de Latinoamérica durante los últimos años. Ese periplo es parecido al de otros artistas venezolanos que han ido dejando el país, y tampoco es ajeno al éxodo generalizado del pueblo venezolano durante el último tiempo. En ese recorrido María ha ido mostrando y perfeccionando las creaciones de su proyecto personal: Vermillion. Aunque su producción musical aún está en desarrollo — a la fecha María ha lanzado tres composiciones largas a través de Bandcamp — cada una de estas piezas cuenta con una construcción sonora precisa: sus temas suelen estar segmentados reflejando las influencias del proyecto más allá de lo musical. Hay en cierto modo un interés por construir una narrativa a través del sonido en Vermillion, aunque esa narrativa dirige, en buena parte, hacia la pasión de María por las culturas asiáticas, los temas que vienen surgiendo de sus viajes por Ecuador, Chile y Argentina (uno de los cuales presentará en esta nota) muestran una relación más directa con su entorno y sus experiencias de viaje.



Nombre: María Emilia Pérez
Proyectos: Vermillion
Equipos: Notebook (laptop), grabadora de mano, micrófonos de contacto, procesadores analógicos de señal, instrumentos de percusión y controladores midi.

Vermillion es un proyecto que surge a mediados del 2016 con la idea de representar paisajes e historias sobre varios aspectos de la cultura asiática. Formalmente, el proyecto se compone a través de procesos de grabación y edición en DAW´s. En el 2017 realicé un instrumento con materiales reciclados, cuerdas de bajo y un piezo eléctrico. Desde ahí empecé a enfocarme a crear estos “sonidos” a través de estos instrumentos con la ayuda de micrófonos de contacto para amplificarlos y procesarlos.



La música  electroacústica y concreta estaba llamando mi atención,  y es ahí de donde he obtenido referentes imprescindible para la composición sonora. Un ejemplo de la utilización de estos instrumentos con materiales reciclables es una composición que hice para una presentación en Quito, Ecuador.




A partir de allí, en el 2017 empecé a trabajar más sobre la música electroacústica y la idea de poder experimentar libremente sonidos de la cotidianidad con aparatos electrónicos. Texturas, paisajes sonoros y ruidos son los principales elementos que se pueden notar en esta composición.




Al presentarme en vivo, lo que más me interesa es la posibilidad del error y el arreglo, el tener a la mano elementos que me permitan conducir la improvisación a nuevos lugares, partiendo del material previamente recolectado y generar atmósferas que pueda jugar con los límites del concepto de Vermillion. Reaper y Renoise son dos de los programas que tengo a la mano siempre para el procesamiento de audio y los live sets, la generación de notas pedales o drones, la creación de sonidos percutivos que en conjunto me ayudan a buscar una estética sonora en base a la cosmovisión musical asiática de instrumentos como el tsuzumi, el taiko y el koto.

Considero que la experiencia y el replanteamiento constante de las limitaciones de mi proyecto, me ha llevado a explorar otras tecnologías digitales y analógicas, tanto desde la programación hasta la construcción de circuitos analógicos, los cuales voy implementando paulatinamente al proceso que llevo.

jueves, 28 de marzo de 2019

Por la canción: Franco Licántropo.

Durante los últimos años ha habido un gran aumento en los proyectos musicales acústicos en Latinoamérica. Este hecho, que no se limita a una sola generación ni país, resulta interesante en un contexto como el actual en el que el acceso a modalidades de grabación de alta fidelidad es posible incluso desde casa. Por eso surge este nuevo espacio llamado "Por la canción", en el cual queremos empezar a indagar en las motivaciones que llevan a diferentes artistas a optar por enfoques puramente acústicos y sin mayores retoques.

Latinoamérica tiene una historia profunda alrededor de tradiciones musicales ligadas a lo acústico: la música protesta, la canción folclórica, la música campesina, son algunas de las lineas de esa tradición  que dentro de un amplio espectro se puede englobar, tal vez, bajo la idea de canción latinoamericana. No obstante, cada linea es distinta y responde a realidades históricas, musicales y sociales distintas lo que hace complejo marcar limites o separar aguas. Pero ante la realidad, la no desaparición de un estilo musical y de composición, pensamos necesario invitar a reflexionar a lxs creadorxs en torno a qué representaciones, tradiciones y motivaciones hay detrás ese impulso.

Nuestro primer invitado es Franco Licántropo, nacido en Concordia, Entre Ríos, y radicado hace ya varios años en  La Plata. El año pasado escuchamos su trabajo y mencionamos sus canciones en una nota en la que ya se anticipaba nuestro interés por analizar el fenómeno de la canción latinoamericana (la nota se llamó "Trovadores de la Periferia" y se centró en músicos del Gran Buenos Aires). Franco tiene un amplia discografía  que a fines del año pasado sumó un disco doble titulado "Pakermas", compuesto por una primera parte más eléctrica y una segunda donde, el mismo Franco admite, "suena su esencia": guitarra acústica y voz a través de un micrófono.


Primero. La noción de canción latinoamericana ¿cómo se puede definir? Hoy en día, sobre todo, es difícil. Por un lado, por la globalización, se desdibujan los límites donde nos situamos para expresarnos. Por otro y junto con ella, la tecnología. Ya no es una banda o desde una guitarra. La música electrónica trajo nuevas posibilidades musicales. Segundo. Latinoamérica es un nombre que fue dado desde Europa, tenemos esta historia de colonialismo que nos trae hasta hoy. Desde esta historia hablamos (o no), desde este punto, mas algunos elementos, como las guitarras acústicas, lo popular, ritmos nativos (y la influencia de la música de rock, el folk, la industria de la música, que también es parte del colonialismo en occidente), surge la canción Latinoamericana en su forma que tal vez podamos reconocer como común. Pienso en Mercedes Sosa, Violeta Parra, Victor Jara, León Gieco y muchxs más.

Hoy puede pasar que alguien que vive en Argentina, Ecuador o Brasil  cante en inglés, o en otros y más idiomas. O que alguien no cante palabras. ¿Por eso no debería llamarse latinoamericana? También, las temáticas pueden ser cosas que pasen en todo el mundo. O que las realidades del mundo sean cada vez más comunes para todas las personas, siendo difícil diferenciar desde donde se canta. Más allá del idioma. Violencia hay en todos lados, explotación, machismo, guerras, hambrunas, desempleo, control social, depresiones, problemas existenciales. Pero tambiénn está el amor, la alegría, las ganas de juntarse con gente, de creer en las personas, compartir con la gente que se quiere, esas cosas también las encontramos en todo el mundo, por la simple razón que son humanas. Tal vez la canción latinoamericana se está globalizando, aunque todavía podamos reconocer elementos que la sitúen en estas tierras. Da para desarrollar bastante, pienso en músicxs que ni siquiera viven aquí, viven en otro continente y hacen música latinoamericana. Pasó en los 70 con exiliadxs y hoy con muchxs más.

Creo que se pueden expresar las realidades que nos interpelan de muchas formas, me importa que sean genuinas, eso creo que las sitúa, también es importante que podamos ver la historia que nos trae hasta el presente, las vistas cercanas y las lejanas, lo cercano y cotidiano y lo del otro lado del mundo. También creo que hay músicas en lenguas indígenas que no suenan en el oído de las ciudades que son parte de esto mismo, que quedan por fuera y que deberíamos conocer, revindicar, compartir, incorporar. Generar aperturas es otra cosa que podemos hacer. Mezclar todo y abrir a nuevas posibilidades.


También podemos pensar en una continuidad histórica. Para mi no nace necesariamente en Latinoamérica. Es humana y muy antigua, la música nos acompaña desde hace miles de años. Violeta Parra rompió con una forma de hacer música en Chile que le enseñó a muchxs cantautorxs cómo crear música y expresarse con ella. Se mezcla la trova con los bailes populares, las canciones escondidas, las camufladas, las de noche, las no comerciales, hasta llegar al presente que está lleno de información por todos lados y mucha música, tanta que no podemos conocerla toda. Mucha gente auto-produciéndose, inventándose. Es un momento histórico de la humanidad. Inédito. Pero la globalización creo imaginería muy peligrosa que no nos lleva para lados copados, como esa relación entre la música y la fama, las superestrellas, cosas que no nos dejan nada. Entonces tenemos que replantearnos esa relación con la música, tal vez primordial, de encuentro profundo, como espiritual, energético con otras gentes. 
De ahí, de esos lugares de cercanía, creo que tiene que ver la canción acústica en Latinoamérica. Pero está cambiando todo el tiempo así que no sabemos que va a pasar con esa tradición. Algo que siento que me pasa cuando escucho a Violeta Parra o a Milton Nascimento es que me animan a cantar, me invitan a expresarme, a comprometerme políticamente con la música y con la vida, me recuerdan la potencia de la música. Eso puede ser otro elemento de esta tradición o cuestión sobre la música latinoamericana.

La guitarra fue el primer instrumento que aprendí a tocar. Una guitarra vieja de un abuelo. Que yo pensé siempre que la había comprado para sus hijxs pero hace poco un tío me dijo que se la había comprado para él mismo. En mi familia materna siempre estuvo muy presente la música. Se ve que es un legado que viene de su lado, y ahora que sé esto de mi abuelo, estoy haciendo algo que él quiso hacer y nunca pudo. Y bueno, luego me puse a armar bandas y a tocar así, bastante instrumental, detrás del instrumento, guitarra eléctrica, también producir con una compu, pero en una de esas, una de tantas, guitarreando con la criolla surgió: ¿por qué no?, ¿por qué no componer y cantar desde una guitarra?. Mezclando toda la música que quiera, pero tocando unas cuerdas. Para todo esto pasaron como 10 años para que lo haga. Terminó siendo tocar con el instrumento más familiar de mi vida. Y ahora que lo pienso mejor, me conecte más con la historia de latinoamérica.  También los viajes me motivaron a tocar y cantar así. Conociendo músicas de otros países, de Brasil, Uruguay, Chile, México, Cuba, de todo el mundo en realidad, me encanta conocer música nueva siempre. Me inspiro en muchas personas que con todo su amor cantan, me conmueven, me atraviesan y me invitan a cantar y contar.

Lo político está siempre, aunque no se le refiera directamente, hasta en canciones románticas aparece lo político. Luego, lo folclórico ¿qué sería? ¿Referido a lo campesino?  ¿Al pasado? ¿A las tradiciones? ¿A lo popular? Si fuera eso podemos ver cómo aparece la música referida a la vida de ciudad cosmopólita, a la influencia de la globalización, el siglo XXI, las redes sociales, la tecnología, Internet, la exageración de formas de consumo y producción, la conciencia de la destrucción del planeta, el reconocernos como especie planetaria, pienso en las alternativas en alimentación, en el relacionamiento con otrxs animales y plantas, las cuestiones de género, las voces trans, lo andrógino, las migraciones, las construcciones sociales contadas como tales, el control social, la autovigilancia, puff, hay muchas formas y territorios aún por explorar.