Mostrando entradas con la etiqueta Alan courtis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alan courtis. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2019

Buchla Gtr, los tiempos y procesos de Alan Courtis.

Cada obra tiene su propio tiempo. Curiosamente, dentro de la música regida por los ritmos de la industria ese tiempo no se condice con el valor real de la creación (sino con una lógica del mercado); esto limita lo que podemos  pensar como producción y variación. Ha sido la música experimental, especialmente, la que ha desarmado esos modelos y variables; la extensa discografía de Alan Courtis es un buen ejemplo de ello. Courtis parece estar siempre trabajando  en varias cosas, lo que le ha permitido a lo largo de tres décadas construir un corpus de creaciones impresionante; no obstante, dentro de ese corpus cada trabajo particular tiene su ritmo y su momento. Buchla Gtr, un LP doble  lanzado a finales del 2018 por el sello sueco Firework Edition Records, sirve de ejemplo para analizar el proceso y manera de composición que ha ido desarrollando durante estos años.


La génesis de este trabajo  comienza hace casi 5 años cuando Courtis participó de una residencia en el EMS (ElektronicMusikStudion en Estocolmo): "Fueron 5 días- comenta- a finales de febrero/principios de marzo del 2014. Lo que traje en un disco rígido era una considerable colección sonidos grabados pero sin una estructura del todo cerrada. Así que el proceso de composición propiamente dicho lo hice en mi estudio en Buenos Aires; la verdad tenía tantos proyectos por terminar que recién en 2015 puede empezar con éste. Hay discos que tardan más que otros y en este caso estuve como dos años trabajando con este material hasta que quedé conforme.

Durante la residencia  tuvo la oportunidad de trabajar con un Buchla modular synth parte de la serie Buchla 200 diseñada por el mítico Donald "Don" Buchla  en los años 70. No obstante, una de las particularidades de este equipo puntual es su tamaño que lo convierte en uno de los sintetizadores modulares más grandes de Europa. "Hay que tener en cuenta que hay muchísimos compositores que grabaron con este sintetizador por lo que implica bastante trabajo encontrar algo que tenga vida propia. En mi caso probé varias cosas, pero claramente lo que más me gustó fue cuando mandé la señal de la guitarra eléctrica al Buchla porque ahí empezaba a pasar algo; es decir los sonidos de la guitarra afectaban a los osciladores y en algunos pasajes se hacía difícil entender exactamente qué afectaba a qué. Esos fueron los mejores momentos sin duda porque ahí aparecían sonidos inesperados que parecían venir de otro lugar".


La necesidad de esa búsqueda que comenta Courtis es importante; a pesar de la especificidad del Buchla del EMS, este tipo de  sintetizador tiene una larga historia y ha dejado huellas importantes en la música electrónica, la interacción que encontró Courtis con el equipo, a través de su guitarra, escapa de esa ruta. Lo que propone en vez, es un dialogo entre un sintetizador monumental y una guitarra eléctrica con Alan funcionando como mediador en una secuencia en la que la idea de quién lleva las riendas se vuelve borrosa; él mismo  reflexiona sobre esto: ¿cómo es que alguien llega a expresarse a través de miles de cables y circuitos? Eso sigue siendo un completo misterio.


No obstante, el proceso no terminó con las sesiones; las grabaciones irían  tomando forma durante los siguientes años en un proceso lento en el que el material registrado iba a ir transformándose. "Armé las composiciones con fragmentos de distintas sesiones, incluso en algunas partes hay simultáneamente más de una sesión sonando. Componer con este material un año después fue otra instancia porque casi ni me acordaba qué había grabado, así que eso me daba la suficiente distancia como para escuchar qué ofrecían los materiales y estructurar las obras a partir de esta escucha. No importaba tanto mantener entera la sesión de tal día, sino descubrir qué sonido podía funcionar con tal otro y así, sin apuro, fui armando las composiciones. Pero de hecho ni siquiera usé todo el material, creo que el disco doble refleja bastante bien los mejores momentos de esta residencia, pero tengo más material grabado que veremos en qué termina transmutando."

Esa transmutación puede verse tanto en el resultado (por ahora) final: cuatro piezas que se acercan a los veinte minutos cada una en las cuales la guitarra va sacándole todo tipo de sonidos al sintetizador Buchla; pero también puede verse en otras grabaciones que desde hace un tiempo andan dando vueltas, como un pequeño fragmento del 2014 que apareció en  una selección hecha por Courtis para la revista The Wire. Al contrario de otros casos, esta primer forma puede no ser la última.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Hoy: Kawabata Makoto y Alan Courtis en Oid Nos

Hace unos días comentamos sobre la serie de conciertos de Acid Mothers Temple en Sudamerica. Tras dos presentaciones en Argentina, una en Córdoba junto a O+yn  y Sur Oculto y otra el sábado pasado en Niceto con apertura de Reynols, Kawabata Makoto líder de este conjunto japones se despide del país de una manera especial. No será la primera vez que Kawabata y Alan Courtis compartan escenario, su amistad musical viene de varios años atrás cuando se conocieron durante uno del los tours que ha dado el argentino en el país nipón. Resultado de estas presentaciones han surgido ya algunos registros: "Kokura" grabado en vivo en el 2005 en MegaHerz(Mhz), Kokura, Japón es una colaboración entre Kawabata, Alan Courtis y Rokugenkin (este set fue editado en vinilo por el sello Riot Season), en el 2011 Courtis y Kawabata repetirían la experiencia durante un set en Osaka del cual saldría   Live At Namba Bears (también disponible en vinilo a través de  Blackest Rainbow)


Sus colaboraciones en vivo se basan en la improvisación y exploración del sonido de las guitarras fracturadas a través de diferentes elementos. Por ejemplo durante su presentación del 2011 Courtis sumó voces y cintas mientras que Makoto usó un arco y diferentes efectos en la guitarra creando pasajes intensos de improvisación que hacen de cada presentación un encuentro único.


Hoy en el marco del Ciclo Oid Nos en Casa Nacional del Bicentenario estos dos músicos se presentarán una vez mas juntos, la capacidad es limitada y se deben retirar entradas una hora antes del recital.

jueves, 23 de febrero de 2017

Paisajes Suburbanos:Alan Courtis - Los Galpones

Uno de los grandes problemas de la música moderna es la poca "reacción" de esta hacia su realidad. Cada década anterior ha tenido una representación a través del arte y la música no ha sido la excepción, movimientos como la música industrial o el punk son vistos como respuestas directas a  las situaciones sociales y humanas de cada una representando  reacciones y maneras de expresión. A partir del siglo XXI hemos vivido un fuerte proceso de descontextualización de nuestra realidad, factores importantes para que esto sucediera vinieron de la mano de la inmersión del hombre en lo "virtual" y la eterna nostalgia por el pasado tan bien expresada por Simon Reynolds en "Retromania". Sin embargo ha habido algunos movimientos contemporáneos que pueden ligarse fuertemente a nuestra época; la música experimental, si bien no es un nombre nuevo se ha encargado de ofrecer una alternativa a lo tradicional y establecido.

Foto tomada archivo Festival Integraciones

Resulta curioso que aún sea difícil ver la música mas allá del canon tradicional del rock ( guitarra, bajo, batería); Alan Courtis ha hecho una carrera que si bien incluso jugó con ese esquema ( en su recordado grupo Reynols), desde siempre  ha tratado de romper con lo convencional y  construir nuevos modelos de orquestas: desde sinfonías de un millón de pollos, grabaciones de cintas infinitas. a paisajes industriales modernos. Los galpones, es dentro de sus obras uno de los discos mas accesibles y a la vez inquietantes; a través de instrumentos como : guitarra eléctrica y acústica, violín, percusión, resortes y procesamiento de sonidos, Courtis construye una forma sonora mas allá de lo armónico. Las cuatro composiciones que conforman este disco guardan una estrecha correlación en términos de sonido y extensión, dos piezas largas: Hombrear y Estiba tienen la misma duración mientras que las otras dos: Aparcero y Corralon llegan apenas a los cinco minutos.En el disco, progresivamente el sonido se va haciendo opresivo, Alan fabrica ritmos desde bases poco convencionales, el sonido es sucio y remite a paisajes industriales  pero de a poco mientras pasan los minutos cada elemento se va a organizando para lograr un orden. Es así como este disco refleja el paisaje urbano de las zonas industriales,  donde a la par de la vida humana el ruido del metal, el agua, y las maquinas secretamente crea melodías.


Alan Courtis además de músico es un gran receptor, su trabajo además de crear es reconstruir los sonidos que lo rodean en el día a día. Su papel en muchos casos es ser un transmisor; esto reivindica el papel de la música como un espejo del mundo, curiosamente son este tipos de sonidos mas abstractos los cuales representan mejor las situaciones y paisajes del siglo XXI, en Los Galpones desde la fotografía de portada tomada por el mismo Courtis nos encontramos con un paisaje donde lo rural se mezcla con lo industrial, la lucha de estos dos sectores se asemeja a fuerza y oposición entre los sonidos que se usaron para grabarlo los cuales eventualmente encuentran una forma final.


Los Galpones ha sido lanzado en edición en vinilo limitada a 300 copias por el sello de Brooklyn "Fabrica Records" dedicado a la promoción y edición de musica experimental, recomendamos para conocer mejor su trabajo su compilación: V​/​A: YOU ARE WELCOME HERE