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miércoles, 25 de abril de 2018

Presentando Sonidos: Cristina Collazos Moyano.

Hace unas semanas comentábamos sobre la excelente propuesta del Festival Nuson, que está teniendo lugar en estos días en Cochabamba, y sobre la poca información y conexión con la música menos convencional hecha en Bolivia durante los últimos años. Los motivos aún, al menos para mí, siguen siendo poco claros. Si bien intuyo una cierta apatía política y social por muchos medios extranjeros, también es cierto que culturalmente los últimos años han representado una apertura importante para la cultura boliviana. Desde afuera buena parte de esa apertura ha sido vista desde la re-significación de lo folclórico: la cumbia, la “cholidad “(para referirme a una nota de hace unos meses en Noisey) mezclada principalmente con sonidos electrónicos. Sin embargo, más allá de esas propuestas, en Bolivia viene surgiendo un incipiente movimiento enfocado a lo experimental.


Si bien los nombres son pocos hay ya un circuito en construcción nucleando espacios, ciclos, talleres y otras cosas. Un nombre que surge, y del cual me quiero ocupar en esta oportunidad al menos, es el de Cristina Collazos Moyano. Originaria de Cochabamba, Cristina lleva adelante diversos proyectos orientados hacia la experimentación electrónica. Sumado a esto realiza talleres enfocados a la construcción de instrumentos electrónicos  a través de su proyecto De La Puta Electronics.



Collazos se tituló de la carrera de Licenciatura en Bellas Artes de la universidad de Arte y Ciencias Sociales “ARCIS” de Santiago, Chile. Ha trabajado en distintos ámbitos de la producción audiovisual, la post-producción y la dirección de arte. Fue en el 2014 cuando comenzó explorar la experimentación sonora y la construcción de aparatos electrónicos. Llegamos a su trabajo gracias al compilado “Feminoise LatinoaméricaVol 1” (lanzado en el 2016 por Sisters Triangla), el track con el cual participa, llamado “Aceite de Coco”, muestra una intención de construir ritmos desde bases poco convencionales, utilizando circuitos y loopeos para “dar sonido” a diferentes cosas. Ese enfoque esta mejor desarrollado en su proyectoSORDO, con el cual lanzó un EP este año, titulado OYE! . Como bien menciona Cristina en la información del lanzamiento hay en esas composiciones un interés alrededor del “sonido como material físico”, es decir, del sonido como una manifestación propia de cualquier elemento más allá de su disposición hacia lo sonoro. Para ese EP Collazos utilizó circuitos, sensores piezoeléctricos y un DX100; a través de estas herramientas fue armando piezas  que si bien parecen tener un origen poco armónico se van organizando para crear melodías. Hay tanto una intención hacia lo rítmico como hacia lo caótico.


Actualmente Cristina está trabajando en una serie de grabaciones usando agua y plantas, sobre esto comenta: “Las plantas y el agua hacen de conductor y/o resistencia, al tocarlas yo cierro el circuito sonoro, dependiendo de la cantidad de agua se produce un tono, lo mismo en las plantas, si están más secas, resisten más y el sonido es más grave. Utilizo el circuito integrado 555 es el famoso Drawdio, solo que cambie algunos capacitores para que al amplificar no sea tan chillón. Este 555 te permite dejar dos cables sueltos, un cable me lo pongo en la boca y el otro lo meto en un frasco de agua, este frasco está conectado por cables a todos los demás frascos algunos con plantas, entonces al tocar el agua o las plantas cierro el circuito y suena, los sonidos que se van produciendo los loopeo”

Mas allá de su trabajo musical. Collazos se viene dedicando a la difusión de la música experimental en Bolivia a través de talleres, como el que presentó hace unos días en el marco del Festival Nuson, y de vídeos de muestra y sesiones  con su marca DeLaPuta Electronics.

domingo, 26 de febrero de 2017

Manipulando el sonido de Chino en su disco "18 de Roxlo"

"Hace más de 20 años que con Juan venimos participando de proyectos independientes de la escena montevideana (ya ambos pasamos los 40), somos relativamente pocos en en Montevideo (millón y medio aproximadamente) pero esta ciudad es una fuente de bandas, solistas, proyectos casi inabarcable." Así comienza Martín Recto una de las mitades de Chino a presentar su banda, su país musicalmente y también su nuevo disco, Chino es un proyecto uruguayo mutante durante al menos una década  que constantemente ha ido cambiando de nombres y de ideas manteniendo sin embargo la familiaridad con la experimentación-"Desde el comienzo trabajamos con la repetición, con frases de algún elemento repetido (generalmente la base), y algo más (samplers de guitarras o baterías grabadas previamente) también repitiéndose y desfasándose hasta lograr que lo que sucede tome un nivel de abstracción mayor a la suma de elementos por separado, diría que sí hubo cambios, pero eso no necesariamente está relacionado con el nombre del proyecto. El nombre a lo largo de estos diez años cambió varias veces (Houdini, Hering, Chino), pero por alguna razón Chino se hizo más estable."


El disco como objeto se ha mantenido y logrado sobrevivir pero  su formato no ha sido explotado y explorado lo suficiente como obra, la industria musical nos acostumbro a verlo como un objeto muerto el cual no tiene mas allá de algún detalle estético ninguna interacción con el escucha. La tecnología nos ofrece plataformas que pueden ayudar a expandir  esa idea, sin embargo el disco virtual termino siendo mas frió aún que el físico, un enlace que terminar siendo apenas una transmisión de datos que se comprimen y se descomprimen a través de la red sin terminar de impactar del todo. En "18 de Roxlo" (tal vez el tercer disco de Chino, aunque esto puede ser incorrecto) Juan y Martín con la ayuda de su "guru digital"  logran plasmar muchas de sus inquietudes musicales y estéticas  de una manera mas lúdica "La forma de editar el disco en la plataforma de fyslab fue una propuesta de nuestro gurú digital: Fabián Barros Andrade, quien ya trabajó con nosotros en varias oportunidades en estos años, y nos voló la cabeza. Nos pareció muy Chino. Ajustamos la idea un poco más, y él la desarrollo"



Si tomamos el disco como tal en su estado original ya hay de sobra una idea lúdica donde los elementos son usados a gusto, los dos integrantes de Chino ejecutan la guitarra y la batería, las voces no son cantadas sino en vez tomadas de diferentes fuentes y ejecutadas a distintos tonos y velocidades para lograr un efecto particular -"Ese ejercicio lo venimos haciendo desde un comienzo, y si lo vemos desde un lugar, la psicodelia, el noise también son elementos que siempre estuvieron. Lo que sí fuimos cambiando fue instrumentos (en Hering Juan tocaba guitarra, en Chino bajo), e incorporamos uno nuevo, el “kiosk”, que es una chapa sobre unos caballetes sobre la cual tenemos unos bulones cuyo sonido amplificamos con un micro de contacto intervenido por un par de distorsiones, dándole un aire más industrial a la propuesta. Ese sonido está muy presente en 18 de Roxlo."- De esta manera el juego siempre esta presente en todas las canciones, la ejecución formal de los instrumentos esta mezclada con la intervención de los mismos convirtiendo el sonido en un ente manipulable.



         Esta versión manipulable e interactiva del disco se puede probar en http://fyslab.net/chino/

Yendo a la parte B del disco y entrando a la plataforma Fyslab, Chino rompe la barrera clásica entre el artista y el escucha y nos ofrece la posibilidad de intervenir sus canciones de una manera básica y divertida, canción a canción el escucha puede con apenas mover el mouse sobre la pantalla deformar la canción a su gusto- "El hecho de que se pueda jugar con pitch (tono) y tempo del audio le permite a quien escucha ser un músico más y poder jugar con los elementos con los que nosotros venimos investigando en este tiempo. Es un pasar nuestras propias inquietudes a otros, y ver qué sucede. Al mismo tiempo, el arte gráfico también se interviene en la plataforma de manera bastante abstracta"- Uno puede fabricar, quedándose en un punto particular del rectángulo, sus propias versiones o bien divagar de lado en lado hasta la locura poniendo de manifiesto la distorsión del mensaje como manipulación del contenido

Aunque vivimos en una época que cada vez permite la interacción y manipulación constante es curioso como nos adormilamos, la tecnología termina funcionando como un distractor, el usuario es usado. Romper con esta cadena es importante, desde la música discos como este ayudan a quebrar barreras, como manifiesta el este dúo: "Siempre hay gente que busca cosas, que te interpela como escucha, espectador, que genera cierta incomodidad para mi muy necesaria en una propuesta artística. Querés confort, prendé Netflix."