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domingo, 13 de octubre de 2019

Juguetes para Grandes: Sara Fernández.

Hoy, cerrando una gira por varias ciudades,  la artista colombiana Sara Fernández se presenta en MikroKiebre, evento organizado por el fanzine/sello Kiebre en el que se presentarán Zigo, Flores Volcánicas y el ensamble "Aspera", compuesto por Sara Fernández, Fiorella16 y Yamil Noix. En su momento hemos presentado el trabajo de Fiorella16 y, no hace mucho, de Yamil Noix; en esta oportunidad, Sara nos muestra cómo la voz (en su estado natural, pero también como instrumento procesado) es el eje central de su sonido. El concepto es cercano al de Fiorella16 (lo cual explica las afinidades musicales que han ido formando), pero la ejecución y la intención es, sin dudas, distinta. 



Nombre: Sara Fernández
Bandas: Sara Fernández, Opus Nigrum, El Sur.


Desde que empecé a experimentar con sonido, he usado la voz. La percibo como una expresión no material del cuerpo, una suerte de extensión invisible de éste. Es también el lugar donde las palabras encuentran una manifestación física en el mundo (el sonido). Pero la voz es más que su función comunicativa primaria, aparentemente reducida al lenguaje hablado, y la trasciende para comunicar algo que es puro sonido, una materia que surge ante nosotros sin ser vista ni tocada, pero susceptible de adquirir un volumen y una presencia. La voz tiene un gran potencial poético más allá de lo que dice. Me interesa también la experiencia corporal de la voz, y en este sentido entender cómo se dispone el cuerpo para esto. 


Me interesa esa condición espectral al igual que todas las posibilidades sonoras que hay en ella, desde el canto hasta el puro ruido. Proceso la voz con un delay para que esta adquiera otra dimensión. Me gusta jugar con un amplio rango de volúmenes, desde lo difícilmente audible hasta el límite del feedback, y me gusta el cuerpo que adquiere la voz magnificado con este efecto.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Juguetes para Grandes: Yamil Noix (Existenz)

Desde hace ya unos años, Yamil Noix viene incursionando de diferentes maneras en la música experimental; por ejemplo, a través de su sello, Border Tapes, ha editado una serie de compilados y trabajos con perspectivas bien interesantes; en el más reciente (un tributo en clave libre a The Cocteau Twins),  no solo se encargó de la realización, sino que también grabó un tema como Existenz. Esta nota, justamente, tratará en buena parte sobre este proyecto, en el cual Yamil muestra su faceta como músico experimental. En esta nueva entrega de "Juguetes para Grandes", Yamil nos presenta los equipos que usa para crear y grabar música; un set bastante modesto que, no obstante, trata de explotar al máximo. Existenz hará, desde este fin de semana, una serie de presentaciones que  junto a Fiorella16 (Perú) y Sara Fernández (Colombia), como parte de la giraASPERA.



Nombre: Yamil Noix
Bandas: Existenz
Equipo: Phonic am85 + fuzz (diy), digital delay (dod), shimverb (mooer)

Paso a comentar mi set actual y la manera en que genero sonidos. Me baso en la técnica de “feedback” o “no input system”, que es básicamente sacar la señal de la consola y devolver la misma procesada por pedales de efectos. Me divierte bastante y me quita la tarea de tocar algún instrumento o programar alguna máquina dejando en mis manos la libertad para concentrarme en lo que más me gusta, que es mezclar los sonidos y estar atento a lo que va ocurriendo.


Hay un carácter lúdico y algo de azar en este tipo de improvisaciones, pero si se configuran los efectos de la misma manera el resultado es similar en todos los casos. Si bien es cierto que el resultado en un primer momento es caótico e indomable, con práctica y dedicación se puede establecer una “secuencia” sobre la que uno tenga el control. Lo cual, es algo que no siempre busco porque sería aburrido, siempre trato de salir un poco de la configuración pero respetando el río bravo de la retro-alimentación.


Con el tiempo me fui dando cuenta que cada consola tiene un sonido diferente al cual hay que adaptarse.  Por el momento mi compañera de furia es una Phonic am85 de dos canales mono y dos stereo con un envío y dos retornos que no uso porque en este caso resulta mejor devolver la señal a un canal. Lo que puedo decir de este cacharro es que la llevé y la llevo al límite de sus posibilidades establecidos en el headroom, solo algún clipeo natural en los canales dado a la retroalimentación, pero nunca en el master. 

Después, para agregar texturas, color, densidad y ritmo a la señal la proceso por un fuzz, un delay y un reverb; al menos en este momento son los efectos con los que cuento.  Otro ingrediente es un loop station (boss), pero esta está afuera de la cadena y aparece para superponer capas y generar sorpresa en la escucha.  Este es el último tema que realicé; quedé bastante conforme con la posibilidad de mezclar la grabación en vivo.



martes, 9 de abril de 2019

Juguetes para grandes: María Emilia Pérez (Vermillion)

Aunque María Emilia Pérez nació en Venezuela viene  moviéndose por varios países de Latinoamérica durante los últimos años. Ese periplo es parecido al de otros artistas venezolanos que han ido dejando el país, y tampoco es ajeno al éxodo generalizado del pueblo venezolano durante el último tiempo. En ese recorrido María ha ido mostrando y perfeccionando las creaciones de su proyecto personal: Vermillion. Aunque su producción musical aún está en desarrollo — a la fecha María ha lanzado tres composiciones largas a través de Bandcamp — cada una de estas piezas cuenta con una construcción sonora precisa: sus temas suelen estar segmentados reflejando las influencias del proyecto más allá de lo musical. Hay en cierto modo un interés por construir una narrativa a través del sonido en Vermillion, aunque esa narrativa dirige, en buena parte, hacia la pasión de María por las culturas asiáticas, los temas que vienen surgiendo de sus viajes por Ecuador, Chile y Argentina (uno de los cuales presentará en esta nota) muestran una relación más directa con su entorno y sus experiencias de viaje.



Nombre: María Emilia Pérez
Proyectos: Vermillion
Equipos: Notebook (laptop), grabadora de mano, micrófonos de contacto, procesadores analógicos de señal, instrumentos de percusión y controladores midi.

Vermillion es un proyecto que surge a mediados del 2016 con la idea de representar paisajes e historias sobre varios aspectos de la cultura asiática. Formalmente, el proyecto se compone a través de procesos de grabación y edición en DAW´s. En el 2017 realicé un instrumento con materiales reciclados, cuerdas de bajo y un piezo eléctrico. Desde ahí empecé a enfocarme a crear estos “sonidos” a través de estos instrumentos con la ayuda de micrófonos de contacto para amplificarlos y procesarlos.



La música  electroacústica y concreta estaba llamando mi atención,  y es ahí de donde he obtenido referentes imprescindible para la composición sonora. Un ejemplo de la utilización de estos instrumentos con materiales reciclables es una composición que hice para una presentación en Quito, Ecuador.




A partir de allí, en el 2017 empecé a trabajar más sobre la música electroacústica y la idea de poder experimentar libremente sonidos de la cotidianidad con aparatos electrónicos. Texturas, paisajes sonoros y ruidos son los principales elementos que se pueden notar en esta composición.




Al presentarme en vivo, lo que más me interesa es la posibilidad del error y el arreglo, el tener a la mano elementos que me permitan conducir la improvisación a nuevos lugares, partiendo del material previamente recolectado y generar atmósferas que pueda jugar con los límites del concepto de Vermillion. Reaper y Renoise son dos de los programas que tengo a la mano siempre para el procesamiento de audio y los live sets, la generación de notas pedales o drones, la creación de sonidos percutivos que en conjunto me ayudan a buscar una estética sonora en base a la cosmovisión musical asiática de instrumentos como el tsuzumi, el taiko y el koto.

Considero que la experiencia y el replanteamiento constante de las limitaciones de mi proyecto, me ha llevado a explorar otras tecnologías digitales y analógicas, tanto desde la programación hasta la construcción de circuitos analógicos, los cuales voy implementando paulatinamente al proceso que llevo.

domingo, 10 de marzo de 2019

Juguetes para Grandes: Gabriel Pereira Spurr

Seguirle la pista a Gabriel Pereira Spurr se puede volver difícil; la última vez que revisamos su trabajo fue, apenas, el año pasado con el lanzamiento de "Monopolio" por Super Space Records, desde ese momento Gabriel ha lanzado, al menos, 5 discos más en diferentes sellos y comenzó hace poco un sello propio, bautizado Sotterfugi Editori, con el cual ya ha lanzado trabajos de tres artistas muy interesantes los cuales esperamos poder revisar en detalle pronto.


Tratar de reconstruir los lanzamientos personales de Gabriel puede volverse complejo, no mucho después de "Monopolio" lanzó el disco "Industria",  el cual puede considerarse hermano gemelo de "Monopolio" gracias a su narrativa de caos político, económico y social sustentada simplemente en los títulos de las canciones y los sonidos apocalípticos creados por Spurr. No obstante, Gabriel ha ido explorando también un lado más espiritual — o místico, o como cada quien quiera llamarlo— que tiene como punto clave el disco colaborativo con Hernan Cassiodoro, artista gráfico y músico argentino parte de los recordados Olfa Meocorde. Esa colaboración se titula "Ignis Scriptum" y aúna en cuatro temas largos la a veces crepitante electrónica de Spurr con una serie de instrumentos de viento interpretados por Cassiodoro; el resultado es un equilibrio raro, pero bien logrado, entre la psicodelia/electro y la psicodelia/ancestral.

Se escapan muchos otros y seguramente se han de escapar muchos más, motivo por el cual consideramos importante invitar a Gabriel Pereira Spurr, nacido en Uruguay pero afincado ya hace tiempo en Buenos Aires, a participar en "Juguetes para Grandes; el resultado, no obstante, tampoco es muy aclaratorio, más bien ratifica el ritmo caótico de Spurr solo que desde su ánimo creador interno: Gabriel optó por presentar su trabajo no desde lo material o de lo técnico, sino desde lo intangible, construyendo un relato en base a recuerdos de sus acercamientos no solo a la música sino al sonido en sí. El texto resultante sirve para entender cómo Spurr se aproxima a la composición, algo que viene bien para contextualizar su creciente discografía.

Artista: Gabriel Pereira Spurr.

Un elogio meditado acerca de la espontaneidad y de su consorte la improvisación. El siguiente fragmento puede ser entendido como una de esas viejas transmisiones radiales constantemente fracturadas por la estática. Una vez que la relación con los elementos técnicos se torna fluida no hay salida más gratificante que echar a rodar el vehículo que traslada lo imprevisto. Todavía recuerdo la sensación de haber absorbido sonidos sin el conocimiento expreso de los artefactos que los producían. En ese entonces no sabía que una guitarra y un automóvil tienen seis cuerdas y cuatro ruedas respectivamente y una fuente considerable de posibilidades de emisión. De repente te cubrió el  “discernimiento Russolo”, aunque lo lumínico en ese momento no necesitó explicarse. La explicación, aunque no hubiera solicitud alguna al respecto, llegó después. A medida que se crece nos convertimos (compelidos por el entorno mediato) en una especie de entomólogos y el tedio nos embarga a fuerza de clasificación.


Ese es el origen, el pez no pregunta el por qué de la respiración bajo el agua. La improvisación te convierte en  “sónicoantropólogo interno”, una visión que  ni siquiera es una elección dado que se desarrolla con vigor en los márgenes externos de la aprobación de esquemas musicales-comerciales establecidos con prepotencia (solo defectos de formación pueden haberte desviado de la premisa fría que indica que se “es” nada más que en función de los bienes que se han acumulado). Entonces comienza a definirse como impronta una profunda habilidad para desarmar mecanismos y rearmarlos, pero dejando por el camino un par de piezas o más. Esto da como resultado una entidad en apariencia idéntica a la original pero plagada de matices, con funcionalidades (o disfunciones) diferentes.



Los hechos  musicales o de cualquier índole circulan con la naturalidad que se desprende del respeto o no que les dispensemos. La espontaneidad no debería ser una excepción. El placer en la ejecución (que deriva en la construcción de la “cosa”) hace el resto. Existen planos de retroalimentación verdaderamente tentadores que se asientan en  la ausencia de mapas o guías de desarrollo creativo. Es la diferencia existente entre la película entera y los efectos especiales. Contamos con dogmas que indican que con los años uno y su “arte” se vuelven más reflexivos, y por tanto efectivo, pero ello no necesariamente es así, a no ser que admitamos que la velocidad del poder de reflexión se ha multiplicado de tal forma que puede ser aplicada a “temporalidades instantáneas”, única manera de no anquilosarse.



La zanahoria de la meta es tan potente que perdemos el registro del sendero y es una cuestión más bien extraña pero de “sentido común”; el reino que estrecha, rigidiza y acota los intentos de trascendencia de la “razonabilidad”. Vivimos un mundo “razonablemente razonable” y por lo tanto intrínsecamente “bello” y auto-policíaco (atento a la disidencia y su represión) en su afán de perpetuidad (subyugado por la pulsión erótica de ser numerosamente aceptado). Agazapados como es su costumbre los soldados de la perfección se burlarán de la exposición de cualquier rugosidad dado que están obligados al pulido constante de cualquier superficie que se les presente para con ello alcanzar la naturalidad del plástico. La perfección es demasiado desgastante. Es una tarea arriesgada jugar los boletos a la improvisación y lo espontáneo en el imperio del cálculo. Es una tarea irrenunciable jugar los boletos a la improvisación y lo espontáneo en el imperio del cálculo.


Cuando joven dejé de hacer música durante un lapso prolongado porque sentía que mis ideas eran mucho más interesantes en el terreno de lo posible que en el de la ejecución concreta, y eso fue como tener una nube virtual mucho antes de la red. Las cosas estaban ahí y las tomaba (o no) a la medida de mis necesidades (para difusión de proyectos o pura vanidad); no ocupaban un espacio tangible. El poder de atención de las personas (en este caso en relación a un hecho artístico, pero podría extenderse al general) se ha visto seriamente erosionado por infinidad de mensajes que indican que no hay tiempo. Eso empuja hacia delante; un adelante ciego donde lo importante es ganar tiempo para seguir ganando tiempo. Y coloca a las personas diez minutos delante de aquí (para vislumbrar el resultado) o diez minutos detrás de aquí (en aumento a medida que nos alejamos del punto de partida donde ha quedado el plan original que nos lleve a ese futuro prometedor). Se elimina el aquí en pos de conseguir la mayor cantidad de información en lapsos cada vez más breves. La ansiedad se traslada (cuando uno escucha música, por ejemplo) a la próxima nota, al próximo acorde y eso hace que la percepción se vuelva superficial. La máxima imperante indica que  sólo se puede absorber el hecho artístico en la medida en que sea compatible con alguna otra actividad. Si no sería una pérdida de tiempo. Prefiero perder el tiempo.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Juguetes para Grandes: Cristina Collazos / Ricardo Schnidrig (De La Puta Electronics)

En varías oportunidades hemos comentado sobre el trabajo de Cristina Collazos, así como de la creciente actividad experimental musical en Bolivia. Esta nueva nota puede verse como una ampliación de ese panorama ya que Cristina y Ricardo Schnidrig  nos presentarán su marca de instrumentos: "De la Puta Electronics". Esta marca juega un rol importante en la difusión de la música, y los instrumentos, menos convencionales en Bolivia no solo a través de la fabricación y venta de estos, sino también a través de conciertos y talleres.


Cristina y Ricardo nos mostrarán buena parte de los instrumentos que vienen fabricando, también comentarán un poco sobre el proceso de fabricación y las grabaciones que han hecho con estas creaciones. Esta nota, además, hace parte de una serie de artículos en los que iremos presentando a algunas de las mujeres que participarán en abril de este año del Primer Festival Feminoise en Buenos Aires, organizado por Feminoise Latinoamerica; Cristina Collazos será una de las participantes de este encuentro del cual se anunció ya una primera parte del cartel.


Nombre: Cristina Collazos & Ricardo Schnidrig.
Proyecto: De la Puta Electronics.
Equipos: dispositivos sonoros electrónicos DYI “De la Puta electronics”.

Ricardo y Cristina son los creadores y productores de la marca de instrumentos musicales “De la Puta electronics”. En ese espacio nos encargamos del diseño y fabricación de dispositivos sonoros del tipo DIY. Desde las piezas más simples hasta algunas más complejas, la idea es crear un nuevo concepto en instrumentos musicales electrónicos ideales para la producción de música alternativa, drone, noise y experimental.


El resultado es una inmensa variedad de instrumentos extremadamente expresivos que invitan a performar y comunicarse a través de ellos, jugando y descubriendo las infinitas posibilidades que cada uno ofrece. También incluimos el circuit bending como recurso sonoro y así completamos la paleta de sonidos. 


Kalimba
SIRENA dobledub



Realizamos diferentes performances, puestas en escena y shows en vivo en los que exploramos, probamos y desplegamos las posibilidades de nuestras creaciones, así comenzamos a tocar en diferentes lugares, espacios culturales, boliches, festivales, etc. Nos interesa explorar el limite entre la música y el ruido. Evocamos los sentimientos mas primitivos generando texturas y ritmos a veces violentos y a veces hermosos. La búsqueda sonora apela a la dureza y franqueza de los sonidos, formas de onda puras, secuencias matemáticamente simples y sencillas y sobre todo nos avocamos a desplegar y examinar las infinitas posibilidades de nuestras creaciones. Cada sesión es diferente partimos de una base de que juguetes van con cuales, pero básicamente el contenido es libre. Nuestro setup va variando a medida de que se construyen nuevos instrumentos, se venden, se regalan o reciclan. De esta manera el proceso de diseño y construcción se ve reflejado en la experimentación de nuestras sesiones y viceversa.



También fuimos sacando algunos discos, la mayoría grabados de improvisaciones, varios canales y ya luego vamos escogiendo partes para trabajarlas más para un mastering final. Al comienzo todo mucho más noisero ya que los instrumentos que construíamos eran más simples bastantes LDRs, drones, eran bien rebeldes, también por que íbamos descubriendo nuevas facetas de ellos después de construirlos, poco a poco la necesidad de nuevos sonidos nos llevó a aprender más entonces fuimos extendiendo nuestra paleta sonora con instrumentos cada vez más complejos o más simples también J en algunos discos comenzamos a incorporar maquinas como el , DX100, Volca fm, Rythm Wolf, mpc500de esa manera nuestros juguetes para grandes comienzan a tener control de voltaje, también utilizamos pedales, delays, looperas, microbrute etc. Es por esto que la música que vamos haciendo va mutando lentamente sin perder su escancia ya que la música avanza a medida de que avance nuestro conocimiento en este hermoso mundo de la experimentación sonora.

DE LA PUTA ELECTRONICS:  Facebook / YouTube

jueves, 14 de febrero de 2019

Juguetes para Grandes: Alfonso Carrera (Televidencia)

El año pasado charlamos con Alfonso a propósito de su sello: Ediciones Teratológicas. Nos quedaba pendiente explorar su trabajo con Televidencia, alias con el que hace poco más de cinco años Alfonso hace grabaciones orientadas hacia el harsh-noise y la experimentación. El harsh-noise es de hecho una tendencia que ha ido menguando en los últimos años; el concepto mismo de "ruido" parece haber sido absorbido por la cultura popular llevándolo a ser un detalle accesorio incluso del pop. Por otro lado, ciertos tendencias de la experimentación han ido derivando hacia el ambient y la electrónica más convencional. Es decir, las posturas más extremistas, y rupturistas, del noise han ido desapareciendo.


Alfonso parece ser consciente de ello,  ya que con Televidencia está preparando una serie de charlas y talleres enfocados en mostrar tanto el aspecto técnico como ideológico del ruido. Esta nota que ha preparado para Juguetes para Grandes es un preámbulo de esos talleres,  ya que nos revela tanto los aspectos técnicos de sus grabaciones y presentaciones en vivo como las influencias no sonoras — para evitar hablar de ideologías o intelectualismos— de esta práctica.

Nombre: Alfonso Carrera, “Nariz Sangrante” 
Bandas: Televidencia 
Equipo: Televisor Radio Shack Portavision 

Televidencia comienza a fines de 2014, y en ese entonces mi idea de representar el mensaje esquizofrenizante de la televisión a través del sonido se apoyó bastante en mi afición por proyectos de la segunda ola del vaporwave como Infinity Frequencies, Midnight Television y Ghosting, así que básicamente imité y experimenté con esas variantes más abstractas del género en algunos tracks. En esas primeras pruebas y semanas de experimentación, se fue haciendo evidente para mí que una ejecución más radical y comprometida de mi idea tendría que adoptar la forma de un proyecto de ruido, desechando el uso de samples y edición digital para dar lugar a la improvisación directa con la transmisión televisiva. Como me interesaba poder tocar en vivo, el siguiente paso fue conseguir un televisor portátil que pudiese llevar a las tocatas y que contara con salida de audio para audífonos desde donde pasar la señal por pedales. Busqué mucho en Internet y ferias, descartando varios equipos, hasta que finalmente hallé en Internet el aviso de dos televisores Radio Shack Portavision. Este modelo tenía todo lo que necesitaba, sumado a un diseño atractivo y a un muy buen precio porque venían con un defecto en la pantalla, que las mantenía nubladas y sin imagen definida. Este detalle me pareció mucho más interesante y finalmente las adquirí en mayo de 2015.


Cuando tuve ambos equipos conmigo pude hacer diversas pruebas combinando ambas señales de audio y procesándolas con distorsiones, delay y el mixer que había conseguido tiempo antes. Creo que alcancé a presentarme en vivo dos o tres veces usando los dos televisores, y luego uno se quemó mientras lo usaba en casa. Estos equipos tienen un modo de recepción de señal normal y otro de “monitor”, y cada cual emite distintas frecuencias estáticas procesables. Para fines de improvisación sonora, el audio del televisor ofrece tres modos: un timbre constante del modo “monitor”, el ruido blanco y oscilante al sintonizar estática y el audio de la transmisión cuando se sintoniza un canal. Por lo general, utilizo el mixer para darles más volumen, además de darle distintos matices con las bandas de ecualización antes de enviar la señal por los pedales. Los efectos que he conseguido con los años han sido escogidos en función de las características que he observado en el sonido emitido por el televisor en sus distintos modos y por la experiencia de tocar en vivo. Creo que los tres pedales que más han definido el sonido de Televidencia son el Flanger FAB de Danelectro, el Digitech Death Metal y más recientemente un Wah Behringer Hellbabe con el que he grabado material para próximos lanzamientos y que he usado en las presentaciones de 2018 a la fecha.





Si bien en varias de las grabaciones he utilizado samples recogidos, audios completos de películas y grabaciones que combino con la estática procesada del televisor, en vivo sólo improviso con los sonidos que el televisor reciba en ese momento. Pienso mucho en el detournement situacionista y en el trabajo de Nam June Paik. Dependiendo del horario y el tipo de programación al aire, pasan cosas más o menos interesantes, pero siempre es súper estimulante intentar alterar de la forma más memorable lo que reciba el televisor.


Es importante notar que el televisor cumple para mí el rol que en otros proyectos de harsh noise ocupan cosas como generadores de ruido u osciladores de distinto tipo; es decir, una fuente de sonido más o menos constante o configurable sobre la cual actuar. La utilización de un artefacto completamente no musical ha sido determinante en mi visión personal del harsh noise, al punto que no considero que proyectos de noise donde el sonido tenga origen en cosas como sintetizadores o software pertenezcan a una misma categoría, en tanto existe allí una relación diferente con el sonido y su manipulación, estableciéndose un proceso creativo y un lenguaje muy distinto. Con los años me he interesando mucho más en manifestaciones más radicales que recogen sonidos a través de micrófonos montados sobre objetos, grabaciones de campo u otros donde se prescinda del elemento musical. A partir de esto también considero que en proyectos de este tipo hay también otra aproximación hacia la temática o a una eventual narrativa que acompañe el trabajo sonoro; o sea, una poética del ruido que surge de los significados o contenidos que se le asocien, en estos casos siempre ligada a un soporte material determinado. Sobre este punto pude hacer un conversatorio en mi última presentación en Chillán, abordando también asuntos como la fetichización del nihilismo en medio del actual auge fascista, la estética decadentista y otros fenómenos presentes tanto en el harsh noise como en el arte sonoro. 

Este año espero poder seguir desarrollando el acento materialista de Televidencia colaborando con artistas de performance y destruyendo televisores en algunas presentaciones.

miércoles, 23 de enero de 2019

Juguetes para Grandes: Catriel Nievas

Para nuestra segunda entrega del año en Juguetes para Grandes tenemos el gusto de contar con la participación de Catriel Nievas.  Mi primer acercamiento a su música fue con su trabajo "Guitarra y grabaciones de campo", una colección de temas que si bien su titulo explica sin mayor vuelta  ponen en relieve un estilo de composición interesante; de ahí he conocido algunas de sus colaboraciones con otros artistas (su disco a dúo junto a Sergio Merce fue uno de los recomendados en el artículo "Dos", formatos y experiencias de colaboración en dúos) y más recientemente  su trabajo en la banda Prusia (la cual editó en septiembre del año pasado el disco "Las Uniones Posibles"). Creo que en todos estos proyectos Catriel no destaca por un exceso de técnica sino por un enfoque particular hacia el uso del sonido, tal vez por eso decidió no centrarse en un instrumento o en un aparato de grabación, sino en lo que podríamos definir como una técnica de composición. Esta elección la fundamentó usando diferentes ejemplos de su extensa discografía en los cuales se hace evidente cómo el ritmo es una parte esencial de su estilo compositivo.

Entonces, esta nueva entrega de Juguetes para Grandes abre un terreno interesante no solo para pensar la música sino también la composición misma; usualmente esta sección ha estado basada en mostrar a través de lo visual elementos  que producen sonido (equipos, instrumentos, aparatos, etc...), en este caso para entender  la noción de ritmo que Catriel Nievas ha ido desarrollando es necesario prestar atención y escuchar, tanto los sonidos como los silencios.  No obstante, y para complementar visualmente, recomendamos ver la sesión de Catriel junto a  Mariana Carvalho y Pablo Verón grabada en el Estudio Libres el año pasado.


Nombre: Catriel Nievas,
Proyectos: Catriel Nievas, Prusia, kl´l.
Enfoque: Ritmo

Mi primer acercamiento a la música fue a través de la percusión. Primero a los 11 o 12 años en una murga en la que tocaba el redoblante y el bombo y platillo y más tarde en la escuela en talleres de percusión y percusión afrocubana. Ese acercamiento al ritmo, se convirtió en parte decisiva de mi forma de hacer y entender la música. Tanto cuando toco la guitarra con mis proyectos regulares (Prusia y Kl´l ) como cuando grabo, compongo o improviso, solo o con otrxs, mi foco siempre está puesto en el ritmo.

El ritmo no necesariamente tiene que ver con tempos rápidos o bailables, sino más bien con periodicidades y proporciones temporales; es curioso porque es algo que me llevó algún tiempo entender y asimilar. Habiendo estudiado guitarra durante algunos años y siendo que la guitarra es mi instrumento principal, durante mucho tiempo entendí que el rol del instrumento era únicamente armónico o melódico y el ritmo en la guitarra era más bien una consecuencia de ambos.


Pero el ritmo, para mí, posee una identidad diferente, quizás más neutral que lo armónico o melódico. Está ligada a los patrones, a las secuencias, a las apariciones y desapariciones y especialmente a formas de observar el tiempo y comparar y observar porciones del mismo.

Fotos tomadas del  Tumblr de Catriel Nievas


A veces me descubro tocando la batería en mi sala, el sintetizador, sampleando grabaciones de campo o incluso escuchando el sonido de una bomba de agua cargarse y descargarse una y otra vez y entiendo que esa forma de hacer y escuchar funciona de manera similar en mí en todos los casos y agrupa y desagrupa unidades y porciones temporales bajo la misma lógica o perspectiva.

En este track de “Figura Fantasma” un disco de tres piezas para guitarra que grabé a principios del 2018, busqué el ritmo en la repetición: en las apariciones de lo igual y en las alternancias con lo diferente, pero también en los micro ritmos producidos por los batimentos que se generan en los choques de determinados armónicos que continúan resonando en las cuerdas. 


Creo que esa pieza refleja aquel interés o herramienta que encuentro en el ritmo y que devino de un proceso de descarte o entendimiento del lenguaje que me interesaba explorar. Obviamente no tiene que ver con la creación de un lenguaje nuevo o totalmente diferente, sino más bien con una forma de “hacer” basándose en esa idea mental que tiene que ver con el ritmo. Pero también con un ritmo donde lo predominante son las periodicidades y no tanto las secuencias estrictas o rígidas, así como el vaivén de la marea o el ritmo de las olas chocando contra la arena o las piedras una y otra vez dibujan rítmicas que nos hacen dudar sobre si son cambiantes o estáticas, me interesa pensar en una música donde esa duda esté presente todo el tiempo. 


Este otro track de “guitarra eléctrica y grabaciones de campo” del 2016, fue pensado utilizando quizás más recursos técnicos que en el que mencioné antes (grabaciones de campo, procesos electrónicos, guitarra eléctrica con pedales, etc) pero la lógica de las apariciones y desapariciones de elementos iguales y diferentes y la convivencia de elementos que se repiten y varían ligeramente da como resultado una visión de la pieza que habla de lo horizontal, es decir de la sucesión de elementos y no tanto de lo vertical como podría ser una melodía que avanza y se despliega o un desarrollo teleológico con partes marcadas o entendidas como funcionales a algo. Sino más bien como elementos que se suceden y acontecen uno después del otro. 



Como último ejemplo “cantus” tiene un poco de las dos que mencione antes. Consta de varios canales superpuestos (cada uno grabó una única cuerda de guitarra golpeada con un pequeño batidor de café automático) donde se generan diversos ritmos: por un lado el ritmo del golpe de la cuerda en sí (el ataque), por otro el sonido constante del motor del batidor y por otro la resultante armónica que se genera en la mezcla de todos los canales y despliega armonías que aparecen y desaparecen de acuerdo a la intensidad y cercanía con la que se rozan las cuerdas con el batidor. 

Esta forma de pensar resulta una herramienta quizás conceptual o estilística que me interesa seguir explorando y no está tan relacionada a un hardware específico como podría ser determinado pedal de efecto o determinado instrumento, sino que es una herramienta más bien mental que me ayuda a configurar duraciones, porciones de tiempo y relaciones entre elementos más bien simples que terminan configurando la forma de la música que hago y me interesa.


sábado, 5 de enero de 2019

Juguetes para Grandes: Federico Gruner (Interzona)

Federico Grüner trabaja como docente de la materia Artes Visuales en colegios secundarios de la ciudad de Buenos Aires. Además es artista plástico, guitarrista y parte fundamental del grupo INTERZONA, banda fundada en Buenos Aires  con más de 15 años de actividad  caracterizada por  sus estridentes y catárticos conciertos cargados de óxido urbano, música lisérgica y  una poderosa fuerza en vivo. Grüner se formó como  luthier autodidacta avocándose  a la  construcción y modificación de efx, pads,osciladores, entre otras cosas. Su trabajo, como nos mostrará en esta nota, ha sido bien recibido entre numerosas bandas del underground de Capital Federal y el interior del país, las cuales han encontrado en sus creaciones una manera de completar y ampliar el sonido de sus pedaleras.  (Andrés Asia)



Nombre: Federico Grüner
Proyecto: Interzona
Equipos: Amplificador fender frontman ,guitarra Stratocaster modificada, efectos de construcción propia (phaser,overdrive,dos distorsiones, trémolo y dos delays)

Siempre me gustó la música y de muy chico empecé a tocar la guitarra, un instrumento al que considero uno de los juguetes más entretenidos jamás creados. Nunca estudié música formalmente así que supongo que se puede decir que soy en cierta forma, un autodidacta. Como me gusta decir a veces, yo no soy músico, yo hago música; o mejor dicho, soy un artista plástico que también hace música. Hago esta aclaración porque pienso que en cierta forma eso influye en la manera en la que abordo el instrumento, su sonido y la música en general.

Tengo que decir que me llevó bastante tiempo entender que en este caso, el instrumento no es sólo la guitarra en sí, sino el conjunto entre micrófonos, guitarra, los efectos, el equipo y el parlante. Todo eso está influyendo en la señal sonora y determinando de alguna manera el resultado final ¡Hasta el cable que usas influye! Por eso en cierta forma uno nunca termina de estar conforme y siempre está cambiando alguna variable de la ecuación.


Si tuviera que mencionar una técnica en particular, más allá de las usadas tradicionalmente, como las ligados o los vibratos, tendría que señalar lo que los gringos llaman gain stacking o apilar ganancias en una traducción más o menos literal. Se trata básicamente de poner distorsiones una atrás de la otra e ir sumándolas a gusto. Generalmente se empieza con un overdrive de ganancia media al que se le van agregando fuzzes o distorsiones de alta ganancia. Pero en realidad no hay una regla definida. Se puede poner todo al revés y va a sonar distinto y te puede gustar más o menos. Hay que probar y ver qué es lo que más se acerca a la búsqueda de cada uno. Actualmente es una técnica muy común y lo hace todo el mundo pero en épocas pre-internet fue un descubrimiento para mí… fue algo que me ayudó mucho a desarrollarme como músico y a entender cómo otros músicos construían el sonido. Yo veía que las bandas que me gustaban usaban muchos pedales pero no tenía idea de qué pedales eran o qué hacían. El problema también era que no tenía un peso y los juguetes me resultaban inaccesibles económicamente. Entonces, siempre en el espíritu del hágalo usted mismo, me puse a estudiar un poco de electrónica y me empecé a fabricar mis propios efectos. Así fue que pude probar distintas combinaciones, hasta encontrar algo que más o menos me gustara, aunque uno nunca se siente del todo satisfecho.


Bueno, siempre hubo una guitarra en mi casa, una de esas viejas Casa Nuñez con la que mi madre animaba los fogones en su juventud. Pero en la adolescencia me prestaron una eléctrica y ahí cambió todo, empecé tocando blues y ya no paré más. Cuando estaba en la escuela de Bellas Artes, con unos amigos formamos Interzona, banda en la que sigo tocando y que pasó por varios formatos y formaciones. Al poco tiempo y paralelamente formamos Anexia, un grupo de improvisación con pautas con el que empezamos a musicalizar proyectos de danza contemporánea y que fue muy importante para mí ya que ahí aprendí muchísimo.


Como te decía, nunca tenía un mango, así que en un momento me puse a construir mis propios pedales hasta que me pude armar mi propia pedalera con todos efectos analógicos. Como ya venía haciendo trabajos de carpintería, de a poco me fui animando a la luthería y la construcción de instrumentos. Los amigos me empezaron a pedir si les hacía algún pedal o les calibraba la guitarra y de repente, sin darme cuenta eso se fue transformando en un ingreso extra. Así fue como hice laburos para un montón de bandas del under de acá: Un delay para la voz de Mora de Riel, otro para Fede Lavia, bajista de Olfa Meocorde y de N-Eurológico, calibración y puesta a punto para Lea Franov de Las Edades, un mixer para Pablo Satur de Krupoviesa y bajista del Último Subsuelo, otro delay para Gonxa Verde de discos Blackfish. En fin, trabajos para todos ellos y muchos más. En un momento me encontré mandando pedales por correo a otras provincias, algo que nunca se me hubiera ocurrido. Un trabajo que disfruté mucho fue una distorsión para Tomás Buron de Moretones. Él ya me había comprado una copia del Fuzz Factory pero después de un tiempo, no lo terminaba de convencer. Me dijo que andaba buscando algo más sesentas y con octava para arriba. Entonces le sugerí que hiciéramos un clon del Foxxtone Machine, un pedal que se dejó de fabricar en los setenta. Lo armamos y le encantó y ahora es su pedal de cabecera, más o menos que lo tiene prendido durante todo el show, jajaja…


Actualmente estoy casi íntegramente dedicado a la docencia pero siempre intento separar un tiempo para seguir experimentando, construir algún equipo o algún sintetizador para la banda o restaurar alguna guitarra abandonada.

Como decía antes, considero a la guitarra como un juguete, algo maleable, manipulable, una herramienta para un fin. En ese sentido la idea es faltarle un poco el respeto. Como escandalizar a una señora de la recoleta. Los músicos que se toman demasiado en serio las cosas o que se dan cierto aire de grandeza me aburren. Así que la premisa es intentar sacar todos los sonidos posibles de una guitarra eléctrica, incluso si al hacerlo deja de sonar como una. Dejar cosas al azar o a la buena voluntad del momento. Raspar, golpear, frotar, buscar disonancias o el uso deliberado del acople son todas formas de esa búsqueda. No es algo novedoso ni tan raro, si lo pensás los viejos blueseros ya lo hacían en los campos de algodón. Usar afinaciones abiertas o tocar con el pico de una botella son cosas que van en esa misma dirección. De ahí a colgar la guitarra del techo como un péndulo a lo Lee Ranaldo para que acople cada vez que pasa por adelante del equipo, hay sólo un pequeño paso. Tenés que haber salido de los campos de algodón y pasado a las galerías de arte pero bue, eso es otra historia…

Así que con los chicos de Interzona siempre intentamos que haya un lugar para todas esas posibilidades. Incluso si son temas bien organizados o estructurados, tratamos de dejar un lugar para la improvisación o para que surjan esos sonidos aleatoriamente. Muchas veces nos pasamos ensayos enteros improvisando y se nos pasó la hora sin tocar un sólo tema. Otras veces también de esas mismas improvisaciones surgen temas o algún riff o un ritmo en particular; yo lo veo más como intentar transformar en sonido cierto estado de ánimo. A veces estás más enojado, a veces más triste, a veces estás más o menos de buen humor y sale alguna canción. Pero en general, le escapamos al formato de canción tradicional, no tengo ningún interés en hacer un estribillo perfecto o ese tipo de cosas.


En vivo generalmente enchufamos todo, chequeamos volúmenes y nos largamos a tocar. Como siempre tocamos en lugares distintos y con sonidistas distintos y diferentes equipos, la prueba de sonido es fundamental. En mi caso sobre todo lo que es probar volúmenes de las distintas distorsiones en relación al equipo que sea que me tocó ese día… cada equipo o parlante responde de modo diferente, así que hay que tomarse un ratito para escuchar y ver qué es lo que hace. Además, en los últimos tiempos cada vez enchufamos más cosas. Me fabriqué una caja de ruidos muy divertida, una especie de sintetizador, que voy metiendo medio cuando quiero en medio del show… también le armé unos pads de percusión electrónica al baterista, así que primero hay que hacer que todo eso suene un poco, acomodar los volúmenes, si hay tiempo probamos algún tema y ya dejamos todo listo para tocar. Si todo eso se hizo bien, en general no hay porqué modificar nada durante el show. El problema es que generalmente no hay tiempo y se hace todo un poco a las apuradas. Un modo que encontramos de paliar un poco esas dificultades fue empezar a trabajar siempre con la misma gente. Tratar de compartir escenario con bandas amigas e ir turnándonos en la consola. Hace más o menos un año surgió la idea de armar una especie de cooperativa de bandas y así surgió la NTN (Noche/Tranz/Noche) que está funcionando a la vez como ciclo y como sello discográfico. Por ahora es un experimento que viene funcionando muy bien y nos está dando muchas satisfacciones. Hace poco salió un compilado de las bandas del sello y estamos muy contentos con el resultado. La verdad que moverse de esa manera, en un colectivo de gente que apunta para el mismo lado, simplifica muchas cosas. De otra manera es muy difícil que una sola banda pueda hacer todo. Publicitar los eventos, trasladar los equipos, hacer el sonido, atender las entradas, etc. La unión hace la fuerza y lo mejor es juntarse con gente que piense como uno.



Siempre hicimos grabaciones auto-gestionadas, es parte un poco de la filosofía Hágalo Usted Mismo que te decía antes. Y siempre me gustó eso que llaman Low –Fi, un sonido como más crudo, un poco como si fuera un demo. Generalmente intentamos grabar todos al mismo tiempo para poder reaccionar uno a lo que toca el otro. Eso ya hace que todo suene un poco más como en el vivo, más rústico.

Algo que me di cuenta que me gusta hacer es duplicar la guitarra. Ya sea saliendo por dos equipos o bien captando todo a través de dos micrófonos. Es más, te diría que si pudiera, haría eso con todos los instrumentos. Duplicaría todo. Es como que le da más ambiente y profundidad a todo sin necesidad de andar agregando reverberancias después, como generar una especie de chorus natural… algo así. Pero bueno, tampoco hay que enviciarse con esas cosas, ni repetirse demasiado. Lo divertido de grabar es sorprenderse a uno mismo.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Juguetes para Grandes: José María Málaga (Fiorella16)

Andrés Asia (Nonoise 79-Sonido Atmosférico Ediciones) realizó esta nota con el arequipeño José María Málaga (mejor conocido como Fiorella16) para nuestra sección "Juguetes para Grandes". El momento es sin lugar a dudas preciso: a contados días de iniciar su primer tour por Costa Rica y con una serie de lanzamientos en los últimos meses, Fiorella16 tiene mucho para contar y mostrar sobre sus procesos compositivos. En esta nota revela en parte algunos de sus procedimientos los cuales remiten a una búsqueda rudimentaria que comenzó hace casi 16 años en su natal Arequipa, lejos del epicentro musical limeño, y que lo ha llevado a países como Argentina, Chile, México y Guatemala. Si bien su composición esta inmersa en el uso del ruido hay ciertos patrones y secuencias que adquieren un valor narrativo en su sonido, basta con recordar su disco "Laura en su Laberino" (2013) en el que piezas ruidistas se articulaban para formar un cuento, o su disco triple de este año "Tanatología para Señoritas". Fiorella16 comienza este 11 de diciembre su tour por Costa Rica en el cual compartirá escenario con muchos de los proyectos de la escena experimental de ese país; hace poco fue invitado al programa radial de Sergio Wiesengrund Ruido_Blanco, recomiendo escuchar, como complemento a esta nota, esa entrevista para terminar de entrar en el universo de Fiorella16.


Nombre: José María Málaga
Proyectos: Fiorella16, La Terminal.
Equipo:  Motor de juguete/ voz procesada por efectos.

Considero que en mi caso hay una combinación de varios elementos que pueden resaltar en algunas grabaciones más que en otras. Ahora en cuanto a las presentaciones en vivo si reconozco dos elementos fundamentales que marcan justamente dos épocas distintas hasta el momento: el motor de juguete para hacer vibrar cuerdas y la voz humana procesada en directo por efectos.



En el primer caso, llegue a usar el motor buscando conseguir un mecanismo que al igual que un E- Bow me permitiera hacer vibrar la cuerda; tuve que probar distintos materiales para conseguir una sonoridad intensa pero no tosca. Como eran carísimos, o creo que ni habían E-bows a finales de los 90’s en mi ciudad, a punta de pruebas logré construir distintas hélices que producían distintos sonidos, además con estos motores puedes tocar hasta tres cuerdas a la vez, cosa que no logras con un E-bow, hasta donde yo se.   Al uso de la voz procesada con efectos llegue posteriormente; luego de un concierto en México donde vi a Rogelio Sosa. Su presentación fue muy intensa aquel día, tanto así que me dieron muchas ganas de probarlo en vivo y así encontré que aquello podía ser muy versátil y catártico a la vez.

Sea con la guitarra o con la voz, lo que busco y encuentro en ambos casos (y espero de cualquier instrumento) es que me permitan contar con una amplia paleta de tonalidades, que sus sonidos sean particulares y que transmitan tal cual mi estado de ánimo en el momento de la grabación o de presentarme en concierto.





Fue con el disco “Pathetic Field Recordings” del 2016, que pude explotar al máximo el esa relación “motorcito-guitarra” que venía manteniendo desde inicios del 2000 en mis proyectos. Luego, fue durante la gira por México y Guatemala del 2017 y la posterior edición del single “Hebefrenia” 2017, que mantuve como set principal el uso melódico y a veces desenfrenado de la voz pasada por efectos.






Permito mucho que me influyan las circunstancias, los otros proyectos que se presenten, la vibra del concierto, el baño del local, cosas simples pero que van haciéndose una bola y es esto, unido al set que elija (últimamente estoy usando el set de voz-efectos) lo que me permite soltar algo que sea el reflejo de mi estado mental y de ausencia espiritual en ese momento. Me gusta que sea así.

Utilizo programas muy sencillos para registrar. Algunas veces me quedo pegado en un tema que inicie tan solo con la intención de guardar un ruido o una melodía. Algo que leí de Gabriel Pereira  Spurr y creo encierra mucho de lo que entiendo me sucede al  momento de grabar o componer con ansiedad, se encuentra en estas líneas que cito a continuación:  “La pregunta que subyace es si realmente lo tocado es tocado por mí o ello toca a través de mí y creo firmemente en que la respuesta es....indivisible, no hay forma de separar el hecho creativo del eventual creador....no hay manera de separar al sujeto del suceso”.



TOUR FIORELLA16 MÈXICO/COSTA RICA 2018

01/12/2018 Laguna Central CDMX, MX.
03/12/2018 Museo de la Ciudad QUERETARO, MX.
05/12/2018 Bar Antigua GUANAJUATO, MX.
06/12/2018 GUADALAJARA, MX.
12/12/2018 SAN JOSE, CR.
13/12/2018 Findependiente SAN JOSE, CR.
14 y 15/12/2018 La jauría SAN JOSE, CR.
15/12/2018 CARTAGO, CR.
16/12/2018 FECOU, UCR SAN JOSE.CR Extremos Sonoros


lunes, 10 de septiembre de 2018

Juguetes para Grandes: Cesar Saldívar (Telephone Exchange)

Tras un par de años de silencio, Cesar Salvidar regresa con un nuevo single bajo su proyecto personal Telephone Exchange.  Si bien "Machine Learning" parece retomar lo hecho en su primera grabación, la canción "Proton Salad" la cual hizo parte de nuestro compilado "Frecuencias en Expansión, también es claro que durante el último tiempo Cesar ha estado explorando nuevas posibilidades y técnicas de grabación. Los 11 "intrincados" minutos de duración del tema dejan claro esto, pero ya que este es apenas el primer adelanto de un disco debut largo, a salir en enero del año que viene, aprovechamos la oportunidad para invitar a Cesar a nuestra sección "Juguetes para Grandes". Además de comentar sobre los diferentes detalles y equipos tras esta nueva grabación, Cesar aprovecho para rememorar su historia, aprendizaje e ideas en cuanto a instrumentos y procesos de grabación.


Nombre: Cesar Saldívar de Lira; a.k.a. Aguarrás Saldivar
Bandas: Telephone Exchange, Gusman; former Bleak Boys, Surfucks, Biztec, Gusman
Equipo: Pues… Empecemos!


  
Conforme vas creciendo como artista, vas conociendo más sobre equipo; pero específicamente, sobre técnicas para aprovecharlo al máximo; por ejemplo: hace menos de un par de años que no sabía qué era una técnica Mid / Side de microfonía, o qué es compresión paralela, y que podía hacerlo con los micrófonos que tengo.  El arte contemporáneo se ha visto manchado por esa premisa posmoderna tipo “Duchamp” en la que coincidentemente, puedes declarar que cualquier mamada es arte. No estoy diciendo que el arte tenga una constante matemática. Lo que si , es que incluye ciertos (no estrictos) guidelines, y son las ingenierías, las técnicas, los métodos (dentro de ciertos marcos de trabajo definidos) por medio de los cuales captamos un cierto sentimiento, una cierta intención. 

Mi equipo: creo que es importante hablar en primer lugar sobre mis guitarras, pues es mi instrumento principal. Durante los casi 18 años (si no es que mas) que llevo en este viaje de la música, he acumulado varias guitarras. La historia empieza en Michoacan, MX. Fuimos de viaje y yo de la nada dije: “Quiero aprender guitarra”. Mi papá compró una hermosa guitarra de Quiroga (que aún tengo); y a un par de horas ya estaba improvisando ciertos riffs de los Beatles que conocía de oido. Eventualmente, me compraron mi primer eléctrica. Un paquete de guitarra con un amplo Marshall MG15. La verdad sonaba bien. Mas adelante me hice de una strat MIM (En esa época, las MIM estaban saliendo creo mejor que algunas americanas). Esta guitara la armé y desarmé mil veces, incluso un tiempo la tuve con una configuración diferente de pastillas hasta hace un par de años, cuando la regresé a su estado original. Después me hice de una Telecaster americana 2006 con acabado sunburst, que un día a mis 16 años decidí quitarle la pintura para tener un sonido mucho mas seco. Esta guitarra fue mi arma principal durante años, específicamente durante la universidad cuando tocaba con Surfucks. Por ahí del 2007 decidí hacerle un par de modificaciones, cambié los potenciómetros por unos de mayor impedancia, lo que me daba mayor output, y brillo (algo que molestaba demasiado a los ingenieros de sonido de mi ciudad natal, Aguascalientes). También un tiempo la tuve configurada como una Fender Esquire, con una sola pastilla y sus respectivas posiciones de switch. En esa época tuve también una Gibson SG. Tener una Gibson siempre fue un sueño para mi. Cuando lo logré, el resultado fue… “awkward”… Por lo que terminé usando esa guitarra solo para estudio y la vendi en 2013. Por ahí del 2008, comencé una búsqueda intensa de bandas estrictamente psicodélicas. Todo ese sonido del ’67, del Swinging London tuvo gran efecto en mí, y el resultado fue Gusman:


Más adelante, comencé a escuchar bandas mas recientes, la escena indie, desde los 80’s hasta bandas contemporáneas. Es ahí cuando decidí que necesitaba otro tipo de sonidos, por lo que me hice de una Fender Jaguar, varias guitarras acústicas (incluyendo una Fender de 12 cuerdas), y mas recientemente (Ya en CDMX), una Danelectro ’59 (de nuevo, Syd Barrett) y un bajo Kent 60’s de escala super corta (mas bien es una guitarra barítono creo yo). Este bajo Kent fue fundamental en la grabación de mi mas reciente música, de la cual ya lancé un sencillo el 2 de Agosto de este año y cuyo álbum “Maschinelles Lernen” estará disponible en vinyl y en digital el 5 de enero del 2019. Tocar un bajo de escala corta creo yo que es algo mágico, siempre me he sentido mas confiado en tocar el bajo que la guitarra. Muchos de los riffs o estructuras fundamentales de mi música han surgido desde el bajo.



Estos instrumentos de cuerda no serían nada sin los pedales de efectos ni los sistemas de amplificación. Tengo una colección de mas o menos 30 pedales, que uso en diferente orden según la canción lo demande (En estudio). En vivo solía conectar todo el sistema a un AC 15HW que tengo en Aguascalientes . Recientemente me hice de un Fender Vibrolux Reverb Custom (El reissue tipo 68) que está de muerte. Otra arma secreta que muchos no conocen es que tengo un pequeño amplificador Silvertone de 5 watts de los 50’s que le compre a un electronics junkie de la ciudad a quien admiro mucho (Rusted Vacuum). Con ese amplificador he grabado muchísimas pistas; incluso con Bleak Boys, en algunas ocasiones solía llevarlo a los conciertos como reemplazo cuando volaba los fusibles de mi AC 15.

"Hay muchas cosas raras que hemos hecho. Para Gusman, grabamos una guitarra eléctrica a través de un ventilador, grabamos un cepillo tallando un piso de cantera con jabón, hemos grabado en cuartos enormes o en escaleras helicoidales, hemos usado técnicas experimentales (mas bien improvisadas) de microfonía que eventualmente funcionan dadas las circunstancias acústicas en las que uno se encuentra. La verdad es que lo que más se disfruta es el trabajo de estudio"

Regresando al tema de los pedales… Creo que hablar al respecto es algo extensivo, pero trataré de ser breve. He experimentado con cientos de cajas, analógicas y digitales; pero haré mención de las que han tenido mayor impacto en mi carrera. Comenzaremos por la Boss ME 50. Es una pedalera digital; sin embargo, la calidad de los efectos (A excepción de las distorsiones) es increíble; además le tengo gran cariño porque crecí con ella siendo un adolescente. La usé muchísimo en la grabación de Gusman, tanto con las guitarras, como para procesar pistas grabadas. Es una máquina formidable, y super práctica.


Otro pedal que debo de mencionar, aunque desafortunadamente me caga por el “cliché” que le rodea, es una distorsión Rat; pero el que tengo no es cualquier pedal. Este artefacto lo compré como un substituto versátil para el Fuzz Face de silicón (el cuál amo y fue mi principal arma durante los Bleak Boys; El azul de Dunlop). La verdad siempre he encontrado el Rat un pedal extremadamente aburrido. Muchos lo aman, pero la verdad no es mi cosa. Tal era mi enojo, que decidí sacrificar la chingadera, y hacer un circuit bending, una de esas tardes de ocio (y ebriedad) en Aguascalientes. El resultado fue mágico. Logré generar dos osciladores a diferentes frecuencias y seleccionables por medio de un switch. Este pedal lo he usado interminablemente en vivo, y obviamente en estudio (se puede escuchar en las ultimas grabaciones de Bleak Boys y en las pistas de sintetizador de mi nuevo álbum de Telephone Exchange).
 
Ya hablando de manera general, pues tengo varios efectos. Mis favoritos, históricamente, el Fuzz Face de silicón, Diamond Vibrato (siempre lo tenía prendido cuando tocaba con los Bleak Boys), y el Small Stone. Actualmente mis nuevos favoritos son el JHS Kilt (Es como un remake del expandora, la lata de atún), Boss CE – 2 , JHS Crayon, Boss DD7 y el EHX Freeze . Todos los efectos de pitch los he estado haciendo en estudio por medio de cintas últimamente.

Hablemos sobre los procesos de grabación. La historia comienza en la universidad. Me hice de un par de micrófonos condensadores baratos MXL. Comencé a grabar demos de bandas locales en Aguascalientes MX, la verdad sonaban espantoso. Todo cambió hasta que me hice de una mezcladora Peavey MD 8 ochentera. En su momento no la valoré quizás, pero tiene unos preamps increíbles, que hasta la fecha sigo utilizando. Esas mixers de formato pequeño a veces son poco apreciadas, pero las hay unas de gran valor. Hace poquito (Un par de semanas) me hice de una Yamaha PM 430, de 8 canales. Realmente esta mezcladora es una copia de preamps API (El circuito, al menos en arquitectura, es casi idéntico). Son aparatos de guerra. Los he usado para trackear con micrófonos buenos, y suenan super bien.



Anteriormente, solo utilizaría mi peavey MD 8 como preamplificación para varios micrófonos que tengo, pero para Maschinelles Lernen, usé un par de Golden Age Project Pre 73 MKII’s también (Buenisimos; no son unos Neve, pero en serio, no se los pueden perder). Me hice de un par estereo de Pultecs de Warm Audio. En su mayoría ni utilicé la ecualización en sí, solo los usé en modo bypass para pasar la señal por los bulbos y darle un carácter totalmente diferente a cada pista. Las técnicas de grabación que usé para este álbum fueron muy sencillas; pero lo que mas vale la pena destacar, fue la grabación de las baterías. Grabar en cinta (Yamaha MT4X, en cassette) es otro pedo. La batería tiene una cohesión tan natural y tan orgánica en la cinta magnética, que no tuve la necesidad de utilizar micrófonos ambientales. Fue un sonido extremadamente seco, que grabé en mi antiguo estudio de Aguascalientes. 

El nuevo single de Telephone Exchange, Machine Learning, está disponible en Bandcamp. Este tema funciona como adelanto para su primer disco largo que saldrá a principios del 2019.