martes, 15 de enero de 2019

Anotaciones: Mil Grullas/ Winétt

4/11/18: ¿Cuánto tardan en construirse las relaciones en la época de los hipervínculos? Más que lo que creemos, la inmediatez abruma y muchas veces el encuentro requiere que surja una situación y un momento. La otra noche encontré una sesión en vivo de Winétt (de quien escribí hace unos meses sobre su disco Estaciones/Salvamento) donde interpreta la canción "Concepcción, 2014" (que tiene una frase que me repito mucho últimamente "cambios interesantes, y el asfalto más caliente") acompañado de otro proyecto llamado Mil Grullas. La sesión tiene dos partes, en la segunda Winétt acompaña a Mil Grullas en uno de sus temas: "Ulmaria". Me sorprendió la cercanía musical entre ambos proyectos.



Eso me llevó a escuchar la música de Mil Grullas, comencé por el EP "Tristape" lanzado en mayo del 2018. Las canciones son simplistas y emocionantes, Mil Grullas no muestra en ningún momento un exceso de técnica, sino recurre constantemente a melodías de guitarra circulares que me recuerdan de alguna manera los cuentos infantiles. Un buen ejemplo es el breve instrumental "XVIII", la canción repite la misma melodía excepto hacia el final donde otro sutil arreglo en guitarra aparece descolocando de inmediato al escucha. Me gustaría retomar uno de los ejes de la nota que escribí hace uno meses sobre Winétt: el uso de un sonido y estética lo-fi. En el caso de Mil Grullas sucede lo mismo, el sonido quebrado no funciona simplemente como una marca estética, sino como un elemento imbricado en la composición y ánimo de cada canción. Creo que esto se puede notar, ejemplarmente, en la ya nombrada "Ulmaria", la canción es prácticamente igual excepto por el ultimo minuto donde se repite la linea "si me mata un poco", solo que con una alteración en el tono de la voz. Ese solo artilugio cumple una función especifica, es un pequeño detalle que modifica radicalmente el resto de la canción.


Esto muestra que la estética lo-fi no se sostiene por si sola sino apunta hacia crear un efecto en el escucha; el problema es que lo que en un momento fue una necesidad (hacer mucho con poco equipo) es ahora algo replicable facilmente desde lo electrónico. Por eso proyectos como Winétt o Mil Grullas orientan su búsqueda, y el uso de estos sonidos, hacia el pasado, hacia la memoria como un dispositivo capaz de ser tocado por un cambio súbito en lo lineal. No muy lejos de lo que el retropop viene haciendo hace ya un tiempo, aunque aquí, hay que decirlo, con fines mas nobles.


01/06/19:  A finales del año pasado los proyectos que hacen parte de esta entrada, Mil Grullas y Winétt, lanzaron un disco colaborativo titulado Aglomeración. Podemos ver como ejercicios previos a ese lanzamiento tanto la colaboración de Winétt en uno de los temas del segundo EP de Mil Grullas y la sesión en vivo donde se acompañan uno al otro interpretando un tema. No obstante, este disco es mucho más complejo; el dúo lo presenta como un proyecto de catalogo con miras a extenderse, de hecho habrá  un documental enfocado en el proceso de grabación de los temas entre el 2016 y el 2018. En estas composiciones ambos proyectos se avocan a con más intensidad a la grabación de ambientes; si bien este elemento ya estaba presente en sus composiciones solistas, en este caso no funcionan como "telas de fondo" sobre las que se desarrollan  las canciones sino se convierten en la mayoría de los casos en la estructura principal.



Al centrarse más en los ambientes y menos en las melodías los climas toman otro rumbo, las composiciones capturan una nostalgia propia de los espacios, que por momentos se vuelve  pesada. La seriedad con que Martín y Rubén, respectivos nombres de Winétt y Mil Grullas, han encarado este proyecto se refleja también en el arte fotográfico y la promesa de una próxima edición en casete para finales de este mes  que incluirá una foto distinta del proceso de grabación.

01/15/19: Sumado a todo lo anterior, ambos proyectos preparan trabajos solistas para este año: Winétt lanzó recientemente un disco titulado Persona, y Mil Grullas presentó un adelanto de un disco que se llamará Soterrar, que saldrá el 21 de este mes.

viernes, 11 de enero de 2019

Buchla Gtr, los tiempos y procesos de Alan Courtis.

Cada obra tiene su propio tiempo. Curiosamente, dentro de la música regida por los ritmos de la industria ese tiempo no se condice con el valor real de la creación (sino con una lógica del mercado); esto limita lo que podemos  pensar como producción y variación. Ha sido la música experimental, especialmente, la que ha desarmado esos modelos y variables; la extensa discografía de Alan Courtis es un buen ejemplo de ello. Courtis parece estar siempre trabajando  en varias cosas, lo que le ha permitido a lo largo de tres décadas construir un corpus de creaciones impresionante; no obstante, dentro de ese corpus cada trabajo particular tiene su ritmo y su momento. Buchla Gtr, un LP doble  lanzado a finales del 2018 por el sello sueco Firework Edition Records, sirve de ejemplo para analizar el proceso y manera de composición que ha ido desarrollando durante estos años.


La génesis de este trabajo  comienza hace casi 5 años cuando Courtis participó de una residencia en el EMS (ElektronicMusikStudion en Estocolmo)"Fueron 5 días- comenta- a finales de febrero/principios de marzo del 2014. Lo que traje en un disco rígido era una considerable colección sonidos grabados pero sin una estructura del todo cerrada. Así que el proceso de composición propiamente dicho lo hice en mi estudio en Buenos Aires; la verdad tenía tantos proyectos por terminar que recién en 2015 puede empezar con éste. Hay discos que tardan más que otros y en este caso estuve como dos años trabajando con este material hasta que quedé conforme.

Durante la residencia  tuvo la oportunidad de trabajar con un Buchla modular synth parte de la serie Buchla 200 diseñada por el mítico Donald "Don" Buchla  en los años 70. No obstante, una de las particularidades de este equipo puntual es su tamaño que lo convierte en uno de los sintetizadores modulares más grandes de Europa. "Hay que tener en cuenta que hay muchísimos compositores que grabaron con este sintetizador por lo que implica bastante trabajo encontrar algo que tenga vida propia. En mi caso probé varias cosas, pero claramente lo que más me gustó fue cuando mandé la señal de la guitarra eléctrica al Buchla porque ahí empezaba a pasar algo; es decir los sonidos de la guitarra afectaban a los osciladores y en algunos pasajes se hacía difícil entender exactamente qué afectaba a qué. Esos fueron los mejores momentos sin duda porque ahí aparecían sonidos inesperados que parecían venir de otro lugar".


La necesidad de esa búsqueda que comenta Courtis es importante; a pesar de la especificidad del Buchla del EMS, este tipo de  sintetizador tiene una larga historia y ha dejado huellas importantes en la música electrónica, la interacción que encontró Courtis con el equipo, a través de su guitarra, escapa de esa ruta. Lo que propone en vez, es un dialogo entre un sintetizador monumental y una guitarra eléctrica con Alan funcionando como mediador en una secuencia en la que la idea de quién lleva las riendas se vuelve borrosa; él mismo  reflexiona sobre esto: ¿cómo es que alguien llega a expresarse a través de miles de cables y circuitos? Eso sigue siendo un completo misterio.


No obstante, el proceso no terminó con las sesiones; las grabaciones irían  tomando forma durante los siguientes años en un proceso lento en el que el material registrado iba a ir transformándose. "Armé las composiciones con fragmentos de distintas sesiones, incluso en algunas partes hay simultáneamente más de una sesión sonando. Componer con este material un año después fue otra instancia porque casi ni me acordaba qué había grabado, así que eso me daba la suficiente distancia como para escuchar qué ofrecían los materiales y estructurar las obras a partir de esta escucha. No importaba tanto mantener entera la sesión de tal día, sino descubrir qué sonido podía funcionar con tal otro y así, sin apuro, fui armando las composiciones. Pero de hecho ni siquiera usé todo el material, creo que el disco doble refleja bastante bien los mejores momentos de esta residencia, pero tengo más material grabado que veremos en qué termina transmutando."

Esa transmutación puede verse tanto en el resultado (por ahora) final: cuatro piezas que se acercan a los veinte minutos cada una en las cuales la guitarra va sacándole todo tipo de sonidos al sintetizador Buchla; pero también puede verse en otras grabaciones que desde hace un tiempo andan dando vueltas, como un pequeño fragmento del 2014 que apareció en  una selección hecha por Courtis para la revista The Wire. Al contrario de otros casos, esta primer forma puede no ser la última.

lunes, 7 de enero de 2019

Pequeñas Melodías: Diálogos entre sonido, imagen y forma.

La música se plantea cada vez menos como una forma y obra; el disco como formato físico parece innecesario ante la ubicuidad de las plataforma digitales. Decidir si esto es positivo o negativo es algo que ahora mismo no me compete, creo que esa desmaterialización tiene aspectos positivos que podrían dar lugar a nuevas formas; sin embargo, hay un dialogo profundo que  puede perderse. Este proceso no es reciente, desde finales de los 90s la música ha empezado a estar en todas partes, pero también en ninguna; considero que uno de los signos de ese cambio está bien manifiesto en "The Disintegration Loops"(2002-2003) de William Basinski, en esa serie de composiciones el sonido, literalmente, se desintegra mientras va tomando su última forma; el resultado "físico" es tan complejo que la serie completa ocupa más de cuatro LPs. "The Disintegration Loops" gira en torno a la materialidad y el tiempo como procesos y estados clave de la creación artística, tal vez por eso, junto con  una serie de acontecimientos fortuitos que rodearon su creación, fue convirtiéndose en una de las composiciones mas trascendentales de la música ambient del nuevo siglo. Por cosas como esas los trabajos que se plantean la creación desde la convergencia con lo material, ante un panorama cada vez más virtual, son siempre interesantes.


"Pequeñas Melodías", el nuevo disco de Federico Durand, se inscribe en esa misma ruta; si bien las grabaciones fueron hechas solamente por Durand, la obra como forma final propone un dialogo entre varios participantes. El sello francés IIKKI deja claro ese detalle al establecer que este trabajo es un "dialogo entre dos artistas: Federico Durand y Albarrán Cabrera, iniciado por IIKKI entre diciembre del 2017 y agosto del 2018". Durand se encargó de la composición musical y Albarrán de la composición visual que dio como resultado una obra en varias combinaciones: el disco y el libro como unidad, el libro como unidad sola o  el disco como unidad sola. Todas estas combinaciones funcionan individualmente e interpelan de diferentes maneras al espectador/escucha. Además, ambas se relacionan de diferentes maneras con los formatos (como libro, como CD, como vinilo, como conjunto); el objeto físico  no funciona simplemente como soporte, sino como  una extensión de las creaciones de Durand y Albarrán.


Albarrán Cabrera + Federico Durand = Pequeñas Melodías  (IIKKI 007) from IIKKI on Vimeo.

Ese proceso es el que se está perdiendo, esa convergencia entre lo material y lo inmaterial, ese dialogo entre formatos y artes, el efecto que causa en quién ve y escucha, son todas cosas que están desapareciendo. Estoy seguro que darán , y están dando paso, a nuevas maneras de experimentar y vivir el arte; de cualquier manera, trabajos como este, y proyectos pensados desde una dimensión tan compleja como la del sello francés IIKKI, son indispensables para rescatar prácticas esenciales. Opinar sobre qué me parece la música o el diseño es algo, para mi, totalmente innecesario, hay una dimensión mas allá del gusto donde  una obra se sostiene por si misma,  y este es uno de esos casos.


*Para conocer sobre los proceso de composición de Federico Durand recomendamos su participación en nuestra sección "Juguetes para Grandes"
* Todo el catalogo del sello francés IIKKI aborda colaboraciones entre artes y formatos, recomendamos revisar con calma su web.
*Pueden conocer más sobre el trabajo de Albarrán Cabrera en su página web.

sábado, 5 de enero de 2019

Juguetes para Grandes: Federico Gruner (Interzona)

Federico Grüner trabaja como docente de la materia Artes Visuales en colegios secundarios de la ciudad de Buenos Aires. Además es artista plástico, guitarrista y parte fundamental del grupo INTERZONA, banda fundada en Buenos Aires  con más de 15 años de actividad  caracterizada por  sus estridentes y catárticos conciertos cargados de óxido urbano, música lisérgica y  una poderosa fuerza en vivo. Grüner se formó como  luthier autodidacta avocándose  a la  construcción y modificación de efx, pads,osciladores, entre otras cosas. Su trabajo, como nos mostrará en esta nota, ha sido bien recibido entre numerosas bandas del underground de Capital Federal y el interior del país, las cuales han encontrado en sus creaciones una manera de completar y ampliar el sonido de sus pedaleras.  (Andrés Asia)



Nombre: Federico Grüner
Proyecto: Interzona
Equipos: Amplificador fender frontman ,guitarra Stratocaster modificada, efectos de construcción propia (phaser,overdrive,dos distorsiones, trémolo y dos delays)

Siempre me gustó la música y de muy chico empecé a tocar la guitarra, un instrumento al que considero uno de los juguetes más entretenidos jamás creados. Nunca estudié música formalmente así que supongo que se puede decir que soy en cierta forma, un autodidacta. Como me gusta decir a veces, yo no soy músico, yo hago música; o mejor dicho, soy un artista plástico que también hace música. Hago esta aclaración porque pienso que en cierta forma eso influye en la manera en la que abordo el instrumento, su sonido y la música en general.

Tengo que decir que me llevó bastante tiempo entender que en este caso, el instrumento no es sólo la guitarra en sí, sino el conjunto entre micrófonos, guitarra, los efectos, el equipo y el parlante. Todo eso está influyendo en la señal sonora y determinando de alguna manera el resultado final ¡Hasta el cable que usas influye! Por eso en cierta forma uno nunca termina de estar conforme y siempre está cambiando alguna variable de la ecuación.


Si tuviera que mencionar una técnica en particular, más allá de las usadas tradicionalmente, como las ligados o los vibratos, tendría que señalar lo que los gringos llaman gain stacking o apilar ganancias en una traducción más o menos literal. Se trata básicamente de poner distorsiones una atrás de la otra e ir sumándolas a gusto. Generalmente se empieza con un overdrive de ganancia media al que se le van agregando fuzzes o distorsiones de alta ganancia. Pero en realidad no hay una regla definida. Se puede poner todo al revés y va a sonar distinto y te puede gustar más o menos. Hay que probar y ver qué es lo que más se acerca a la búsqueda de cada uno. Actualmente es una técnica muy común y lo hace todo el mundo pero en épocas pre-internet fue un descubrimiento para mí… fue algo que me ayudó mucho a desarrollarme como músico y a entender cómo otros músicos construían el sonido. Yo veía que las bandas que me gustaban usaban muchos pedales pero no tenía idea de qué pedales eran o qué hacían. El problema también era que no tenía un peso y los juguetes me resultaban inaccesibles económicamente. Entonces, siempre en el espíritu del hágalo usted mismo, me puse a estudiar un poco de electrónica y me empecé a fabricar mis propios efectos. Así fue que pude probar distintas combinaciones, hasta encontrar algo que más o menos me gustara, aunque uno nunca se siente del todo satisfecho.


Bueno, siempre hubo una guitarra en mi casa, una de esas viejas Casa Nuñez con la que mi madre animaba los fogones en su juventud. Pero en la adolescencia me prestaron una eléctrica y ahí cambió todo, empecé tocando blues y ya no paré más. Cuando estaba en la escuela de Bellas Artes, con unos amigos formamos Interzona, banda en la que sigo tocando y que pasó por varios formatos y formaciones. Al poco tiempo y paralelamente formamos Anexia, un grupo de improvisación con pautas con el que empezamos a musicalizar proyectos de danza contemporánea y que fue muy importante para mí ya que ahí aprendí muchísimo.


Como te decía, nunca tenía un mango, así que en un momento me puse a construir mis propios pedales hasta que me pude armar mi propia pedalera con todos efectos analógicos. Como ya venía haciendo trabajos de carpintería, de a poco me fui animando a la luthería y la construcción de instrumentos. Los amigos me empezaron a pedir si les hacía algún pedal o les calibraba la guitarra y de repente, sin darme cuenta eso se fue transformando en un ingreso extra. Así fue como hice laburos para un montón de bandas del under de acá: Un delay para la voz de Mora de Riel, otro para Fede Lavia, bajista de Olfa Meocorde y de N-Eurológico, calibración y puesta a punto para Lea Franov de Las Edades, un mixer para Pablo Satur de Krupoviesa y bajista del Último Subsuelo, otro delay para Gonxa Verde de discos Blackfish. En fin, trabajos para todos ellos y muchos más. En un momento me encontré mandando pedales por correo a otras provincias, algo que nunca se me hubiera ocurrido. Un trabajo que disfruté mucho fue una distorsión para Tomás Buron de Moretones. Él ya me había comprado una copia del Fuzz Factory pero después de un tiempo, no lo terminaba de convencer. Me dijo que andaba buscando algo más sesentas y con octava para arriba. Entonces le sugerí que hiciéramos un clon del Foxxtone Machine, un pedal que se dejó de fabricar en los setenta. Lo armamos y le encantó y ahora es su pedal de cabecera, más o menos que lo tiene prendido durante todo el show, jajaja…


Actualmente estoy casi íntegramente dedicado a la docencia pero siempre intento separar un tiempo para seguir experimentando, construir algún equipo o algún sintetizador para la banda o restaurar alguna guitarra abandonada.

Como decía antes, considero a la guitarra como un juguete, algo maleable, manipulable, una herramienta para un fin. En ese sentido la idea es faltarle un poco el respeto. Como escandalizar a una señora de la recoleta. Los músicos que se toman demasiado en serio las cosas o que se dan cierto aire de grandeza me aburren. Así que la premisa es intentar sacar todos los sonidos posibles de una guitarra eléctrica, incluso si al hacerlo deja de sonar como una. Dejar cosas al azar o a la buena voluntad del momento. Raspar, golpear, frotar, buscar disonancias o el uso deliberado del acople son todas formas de esa búsqueda. No es algo novedoso ni tan raro, si lo pensás los viejos blueseros ya lo hacían en los campos de algodón. Usar afinaciones abiertas o tocar con el pico de una botella son cosas que van en esa misma dirección. De ahí a colgar la guitarra del techo como un péndulo a lo Lee Ranaldo para que acople cada vez que pasa por adelante del equipo, hay sólo un pequeño paso. Tenés que haber salido de los campos de algodón y pasado a las galerías de arte pero bue, eso es otra historia…

Así que con los chicos de Interzona siempre intentamos que haya un lugar para todas esas posibilidades. Incluso si son temas bien organizados o estructurados, tratamos de dejar un lugar para la improvisación o para que surjan esos sonidos aleatoriamente. Muchas veces nos pasamos ensayos enteros improvisando y se nos pasó la hora sin tocar un sólo tema. Otras veces también de esas mismas improvisaciones surgen temas o algún riff o un ritmo en particular; yo lo veo más como intentar transformar en sonido cierto estado de ánimo. A veces estás más enojado, a veces más triste, a veces estás más o menos de buen humor y sale alguna canción. Pero en general, le escapamos al formato de canción tradicional, no tengo ningún interés en hacer un estribillo perfecto o ese tipo de cosas.


En vivo generalmente enchufamos todo, chequeamos volúmenes y nos largamos a tocar. Como siempre tocamos en lugares distintos y con sonidistas distintos y diferentes equipos, la prueba de sonido es fundamental. En mi caso sobre todo lo que es probar volúmenes de las distintas distorsiones en relación al equipo que sea que me tocó ese día… cada equipo o parlante responde de modo diferente, así que hay que tomarse un ratito para escuchar y ver qué es lo que hace. Además, en los últimos tiempos cada vez enchufamos más cosas. Me fabriqué una caja de ruidos muy divertida, una especie de sintetizador, que voy metiendo medio cuando quiero en medio del show… también le armé unos pads de percusión electrónica al baterista, así que primero hay que hacer que todo eso suene un poco, acomodar los volúmenes, si hay tiempo probamos algún tema y ya dejamos todo listo para tocar. Si todo eso se hizo bien, en general no hay porqué modificar nada durante el show. El problema es que generalmente no hay tiempo y se hace todo un poco a las apuradas. Un modo que encontramos de paliar un poco esas dificultades fue empezar a trabajar siempre con la misma gente. Tratar de compartir escenario con bandas amigas e ir turnándonos en la consola. Hace más o menos un año surgió la idea de armar una especie de cooperativa de bandas y así surgió la NTN (Noche/Tranz/Noche) que está funcionando a la vez como ciclo y como sello discográfico. Por ahora es un experimento que viene funcionando muy bien y nos está dando muchas satisfacciones. Hace poco salió un compilado de las bandas del sello y estamos muy contentos con el resultado. La verdad que moverse de esa manera, en un colectivo de gente que apunta para el mismo lado, simplifica muchas cosas. De otra manera es muy difícil que una sola banda pueda hacer todo. Publicitar los eventos, trasladar los equipos, hacer el sonido, atender las entradas, etc. La unión hace la fuerza y lo mejor es juntarse con gente que piense como uno.



Siempre hicimos grabaciones auto-gestionadas, es parte un poco de la filosofía Hágalo Usted Mismo que te decía antes. Y siempre me gustó eso que llaman Low –Fi, un sonido como más crudo, un poco como si fuera un demo. Generalmente intentamos grabar todos al mismo tiempo para poder reaccionar uno a lo que toca el otro. Eso ya hace que todo suene un poco más como en el vivo, más rústico.

Algo que me di cuenta que me gusta hacer es duplicar la guitarra. Ya sea saliendo por dos equipos o bien captando todo a través de dos micrófonos. Es más, te diría que si pudiera, haría eso con todos los instrumentos. Duplicaría todo. Es como que le da más ambiente y profundidad a todo sin necesidad de andar agregando reverberancias después, como generar una especie de chorus natural… algo así. Pero bueno, tampoco hay que enviciarse con esas cosas, ni repetirse demasiado. Lo divertido de grabar es sorprenderse a uno mismo.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Juguetes para Grandes: José María Málaga (Fiorella16)

Andrés Asia (Nonoise 79-Sonido Atmosférico Ediciones) realizó esta nota con el arequipeño José María Málaga (mejor conocido como Fiorella16) para nuestra sección "Juguetes para Grandes". El momento es sin lugar a dudas preciso: a contados días de iniciar su primer tour por Costa Rica y con una serie de lanzamientos en los últimos meses, Fiorella16 tiene mucho para contar y mostrar sobre sus procesos compositivos. En esta nota revela en parte algunos de sus procedimientos los cuales remiten a una búsqueda rudimentaria que comenzó hace casi 16 años en su natal Arequipa, lejos del epicentro musical limeño, y que lo ha llevado a países como Argentina, Chile, México y Guatemala. Si bien su composición esta inmersa en el uso del ruido hay ciertos patrones y secuencias que adquieren un valor narrativo en su sonido, basta con recordar su disco "Laura en su Laberino" (2013) en el que piezas ruidistas se articulaban para formar un cuento, o su disco triple de este año "Tanatología para Señoritas". Fiorella16 comienza este 11 de diciembre su tour por Costa Rica en el cual compartirá escenario con muchos de los proyectos de la escena experimental de ese país; hace poco fue invitado al programa radial de Sergio Wiesengrund Ruido_Blanco, recomiendo escuchar, como complemento a esta nota, esa entrevista para terminar de entrar en el universo de Fiorella16.


Nombre: José María Málaga
Proyectos: Fiorella16, La Terminal.
Equipo:  Motor de juguete/ voz procesada por efectos.

Considero que en mi caso hay una combinación de varios elementos que pueden resaltar en algunas grabaciones más que en otras. Ahora en cuanto a las presentaciones en vivo si reconozco dos elementos fundamentales que marcan justamente dos épocas distintas hasta el momento: el motor de juguete para hacer vibrar cuerdas y la voz humana procesada en directo por efectos.



En el primer caso, llegue a usar el motor buscando conseguir un mecanismo que al igual que un E- Bow me permitiera hacer vibrar la cuerda; tuve que probar distintos materiales para conseguir una sonoridad intensa pero no tosca. Como eran carísimos, o creo que ni habían E-bows a finales de los 90’s en mi ciudad, a punta de pruebas logré construir distintas hélices que producían distintos sonidos, además con estos motores puedes tocar hasta tres cuerdas a la vez, cosa que no logras con un E-bow, hasta donde yo se.   Al uso de la voz procesada con efectos llegue posteriormente; luego de un concierto en México donde vi a Rogelio Sosa. Su presentación fue muy intensa aquel día, tanto así que me dieron muchas ganas de probarlo en vivo y así encontré que aquello podía ser muy versátil y catártico a la vez.

Sea con la guitarra o con la voz, lo que busco y encuentro en ambos casos (y espero de cualquier instrumento) es que me permitan contar con una amplia paleta de tonalidades, que sus sonidos sean particulares y que transmitan tal cual mi estado de ánimo en el momento de la grabación o de presentarme en concierto.





Fue con el disco “Pathetic Field Recordings” del 2016, que pude explotar al máximo el esa relación “motorcito-guitarra” que venía manteniendo desde inicios del 2000 en mis proyectos. Luego, fue durante la gira por México y Guatemala del 2017 y la posterior edición del single “Hebefrenia” 2017, que mantuve como set principal el uso melódico y a veces desenfrenado de la voz pasada por efectos.






Permito mucho que me influyan las circunstancias, los otros proyectos que se presenten, la vibra del concierto, el baño del local, cosas simples pero que van haciéndose una bola y es esto, unido al set que elija (últimamente estoy usando el set de voz-efectos) lo que me permite soltar algo que sea el reflejo de mi estado mental y de ausencia espiritual en ese momento. Me gusta que sea así.

Utilizo programas muy sencillos para registrar. Algunas veces me quedo pegado en un tema que inicie tan solo con la intención de guardar un ruido o una melodía. Algo que leí de Gabriel Pereira  Spurr y creo encierra mucho de lo que entiendo me sucede al  momento de grabar o componer con ansiedad, se encuentra en estas líneas que cito a continuación:  “La pregunta que subyace es si realmente lo tocado es tocado por mí o ello toca a través de mí y creo firmemente en que la respuesta es....indivisible, no hay forma de separar el hecho creativo del eventual creador....no hay manera de separar al sujeto del suceso”.



TOUR FIORELLA16 MÈXICO/COSTA RICA 2018

01/12/2018 Laguna Central CDMX, MX.
03/12/2018 Museo de la Ciudad QUERETARO, MX.
05/12/2018 Bar Antigua GUANAJUATO, MX.
06/12/2018 GUADALAJARA, MX.
12/12/2018 SAN JOSE, CR.
13/12/2018 Findependiente SAN JOSE, CR.
14 y 15/12/2018 La jauría SAN JOSE, CR.
15/12/2018 CARTAGO, CR.
16/12/2018 FECOU, UCR SAN JOSE.CR Extremos Sonoros


domingo, 28 de octubre de 2018

El Purpurado de Charol: Tour Argentina/Uruguay 2018.

Cada tanto nos aventuramos a organizar ciclos y eventos, o a ayudar a algunas bandas que quieren venir a tocar a Buenos Aires. La idea tras esos proyectos es aportar minimamente a que ciertas bandas, que están fuera de las redes y modos de las grandes productoras, puedan encontrar espacios para mostrar su música. En esta oportunidad los chilenos de El Purpurado de Charol van a estar durante el mes de noviembre en Buenos Aires y Montevideo presentando su más reciente disco "Un Lujo sin Propósito", y otras canciones de sus trabajos anteriores.

Foto por Romina Pacheco
El Purpurado de Charol nace en el verano del 2013 de forma casi espontánea, ya que todos sus integrantes se conocían de un proyecto anterior llamado The Karma Cowboys (2008-2010). Luego de algunas presentaciones en Santiago y el lanzamiento del primer EP “No Hay Luz Al Final Del Tunel” (2013) la banda comienza a ser reseñada en medios independientes. A finales del 2014 con la edición del segundo EP homónimo pasan a ser parte del catálogo del sello nacional Etcs Recs. Seguido de esto la banda es seleccionada por el concurso Rubber Tracks de Converse para la producción de una grabación auspiciada por la marca. Después de un periodo alejados de los escenarios y dedicados a la composición, El Purpurado de Charol retoma las presentaciones en vivo activamente desde el 2017, año en que lanzan su última publicación “Un Lujo Sin Propósitos” grabado en estudio Lautaro por Pablo Giadach (The Ganjas, Casino) y Vicky Cordero (Circulo Polar), Masterizado por Chris Hanzsek productor de bandas como Soundgarden, The Melvins, Green River, entre otras.


Actualmente la banda está formada por: Felipe Moyano (voz, guitarra y sintetizadores), Horacio Ferro (bajo y sintetizadores), Nicolas Moyano (batería) y Juan Pablo Ordenes (guitarra). Todos sus integrantes hacen parte de otros proyectos musicales del under santiaguino. Su mas reciente lanzamiento, el disco "Un lujo sin propósito", articula de manera extensa tanto la propuesta sonora, arreglos potentes y sucios, con una fuerte impronta lírica y estética, bien plasmada en las letras de las canciones y la excelente portada hecha por  Fabián Barraza.

El Purpurado de Charol: Tour Argentina/Uruguay 2018

Diseño y edición por Dellamore

Jueves 15 de noviembre
Lugar: Otra Historia Club Cultural (Estomba 851)
junto a Mujercitas Terror y Gumm Gun.
Entrada: 80 pesos hasta las 22, después 100 pesos.

Sábado 17 de noviembre
Lugar: Espacio Cultural Mi Casa (Aguero 787)
junto a Moretones y Callao
Entrada: 100 pesos

Montevideo

Sábado 24 de noviembre
Lugar: Bluzz Live (Daniel Muñoz 2049)
junto a Rikki Muzo y sus fabulosos los formidables

martes, 18 de septiembre de 2018

Corrupted Data蝶とクジラ: Las huellas digitales de Cadu Tenorio

*Esta nota hace parte de una serie de colaboraciones con el sitio brasileño Floga-se, cada semana traducimos una nota acerca de un artista brasileño a modo de fomentar la circulación e intercambio de música e ideas. La nota original, en portugués, pueden leerla dando click aquí

La tecnología es nuestra forma de buscar la perfección: computadoras, procesos, robots, bits y otros, tienden a ser más eficaces, exentos de errores, ágiles, incansables y obedientes sin tener de por medio el factor humano. Pero no hay ecuación imaginable sin el factor humano. Las personas crean,  operan e  interpretan; las personas distorsionan los datos, las máquinas, los procesos y, además, son las personas las que llevan la tecnología hacia el error. Somos el propio virus de nuestra creación. 


En una sociedad donde los robots hicieran todo el trabajo duro -y los seres humanos solo tuvieran que operarlas-, nuestros sueños serían otros: ser más felices,  hacer lo que realmente nos importa, cuidar de los nuestros y equilibrar la balanza de la desigualdad. Pero tenemos que dudar de esto, bruscamente (¿alguien pensó en "Blade Runner"?). El hombre no es capaz de operar las máquinas con una perfección idealizada, ya que él mismo es la máquina que crea, él es el proceso que idealiza, él es la invención escrita en el papel. Él ser humano está ahí, reflejado, incluido y deformándose. 

El brasileño Cadu Tenorio no concuerda del todo con esa visión, aunque traza un paralelo aún más interesante. En su disco "Corrupted Data 蝶 と ク ジ ラ", lanzado el 15 de agosto del 2018 y sucesor del intrigante "Rimming Compilation" de 2016, la relación entre hombre y tecnología es más intrincada: "Todo en el disco tiende a crear un hilo y ese hilo es como una timeline con contenidos variados que van apareciendo. Podríamos decir que los datos son corrompidos por mí y por las personas que entran en contacto con el contenido, ya que la gente les añade nuevas experiencias. Cuando descargamos un archivo que viene corrompido me imagino que es por falta o defecto, a veces, en algunos detalles del todo. Es como esa idea por la cual la gente suele creer que El desafío de la ballena azul, por ejemplo, tal vez sea un gran hoax o una creepypasta. Hay sitios de noticias yankees que dicen que tal vez sea una manera fácil de enmascarar un problema mayor. Pensando en todo eso y en la idea de narración fragmentada, me vino ese nombre a la cabeza, seguido por ‘borboletas e baleias’ (Chō to kujira – 蝶とクジラ), que vienen en la parte hablada que abre el disco, que a su vez vino de un sitio que informaba sobre los grupos de suicidios en VK (La red social rusa) "



Cadu Tenorio da vueltas incalculables en su cabeza, es así como funciona. Al punto que, después de un disco doble, se tomó dos años para sumirse en la producción de una obra de más de dos horas (32 canciones / temas), que se complementa con un misterioso e intrigante sitio web, que él personalmente pensó y diseño junto con Raúl Luna. 

"Quería que el disco funcionara incluso como narrativa", dice Cadu, en charla con Floga-se . "Los textos fragmentados van entrando en el oído, cosidos por el orden pensado para las canciones. 


"De primera mano, el escucha intenta ignorar los textos pero van a empezar a quedar claros en algunos puntos, después va a prestar más atención a ellos, tal vez a percibir que hay más de uno hablando al mismo tiempo o a pensar que si se quita uno de los auriculares se va a hacer más fácil entenderlo. Ese proceso le da un valor de replay, y tal vez así se perciba el peso emocional que la canción siguiente va a tener o el que la anterior tuvo". 

Cadu saca del lente a “Blade Runner” para poner en vez a “Neuromancer” (obra de William Gibson escrita en 1984). Mientras que la primera muestra una sociedad destruida por la propia incapacidad de comunicarse entre sí, sin saber con certeza quién es un robot y quién no, Gibson muestra la búsqueda y el encuentro con lo digital como algo inevitable. "El tema de la comunicación, de encontrar una vida en lo digital, está más explorado en 'Neuromancer'; este disco es algo así como una caja negra de la vida digital de un yo-lírico (...), de la vida en el ambiente digital y en la no-materialidad ".


El curioso clima creado en “Corrupted Data”, que parece la banda sonora de una película, es gracias a que las canciones funcionan como un cluster y todos los clusters se unen para formar un Hard Disk - los discos duros son cosas palpables, existen como todos nosotros, y no tienen nada de futuristas o imaginarios, a pesar de la dualidad que aún se mantiene en pleno siglo XXI (hasta allá llega nuestro fetiche por el futurismo). Para el oyente la construcción de la obra lo hace estar dentro de ella, siendo bombardeado por miles de historias , asuntos y temas diversos que por su velocidad hacen su comprensión imposible, a menos que esta se dé desde dentro del propio ordenador - más ágil y más eficiente, capaz de seguir ese ritmo imposible para nosotros-.

"Sí, esa es, de forma bien objetiva, la intención de todo. Lo que es genial: la idea del disco duro corrompido, los datos corrompidos fue básicamente esa. Esa dualidad estuvo presente. Sin embargo, el yo-lírico no es consciente de ello, ese yo es una recopilación de memorias digitalizadas, no es consciente de que está contenido en un disco duro que cabe en la palma de la mano. Para él, ese es el mundo, la libertad de decir lo que quiere y lo que no puede comunicar a nadie, de sentir lo que cree que necesita sentir. Tal vez me ponga frente a todo esto con una visión un poco más hundida en ese mismo lodo. Lo que puedo decir después de pasar dos años sin usar un teléfono móvil es que la vida real está tomada en más del 50% por lo digital. No es más un pequeño terreno. La gente puede vivir totalmente ajena a ella. Todo pasa rápido, es verdad. Pero la intensidad no puede ser negada. Creo que adentrarse en el universo de Corrupted Data como un todo es parte del fetiche de adentrarse en los secretos oscuros de alguien. Es la versión actualizada de nuestra curiosidad al acompañar tragedias, al estirar el cuello para mirar los accidentes automovilísticos o a ver los cadáveres por la ventana del bus".



Después del brillante (sin exagerar) "Anganga", trabajo grabado con Juçara Marçal (quien también participa en "Corrupted Data "), Cadu da la cara a la visión cruda que tiene de la sociedad: la falta de verosimilitud del ser humano, todo lo que el hombre puede crear de bueno para el mismo desgraciar lo que podía ser perfecto. La perfección es inalcanzable. En "Rimming Compilation", era el sexo. Aquí, son las vidas, o los pedazos de nuestras existencias.

"En cierto modo este disco es una continuidad del 'Rimming Compilation' , una extensión. Creo que mi trabajo  gira alrededor de la reflexión sobre los excesos, pero intento no darle ese juicio de valor. En el sentido de que no sé si esto alguna vez fue pensado como algo bueno si ya era visto como una forma de dominación mucho más eficaz de lo que creemos. Las personas sólo se comieron la idea de libertad que les fue vendida (con Internet y las redes sociales). En ese sentido,l as propagandas y las fake news, no tienen nada de nuevo".

"El disco duro es el disco duro y nosotros somos nosotros, en algún punto nos quedamos en el disco duro, cuando morimos nos quedamos dentro de el, ¿Se acuerdan de los Orkuts de gente muerta? El Facebook Memorial funciona igual. En este proceso de representación, nada nos representa mejor que una pantalla y en esa pantalla es que la gente construye el personaje que quisiera ser y como nos gustaría que los demás nos vieran. Todo puede ser borrado, likeado y deslikeado. No se puede negar que para muchas de las personas somos esa pantalla - o el 'Disco Duro' para continuar en el término que estamos usando-. Somos las fotos de nuestros viajes, las sonrisas en familia ... Eso es lo que cuenta"

Y va más allá "desde que el mundo es el mundo, la ficción escrita funciona como uno de los pilares de la sociedad como la conocemos, rige la vida de las personas, cambia la forma de pensar, influencia sus hábitos, hace que la rueda se mueva. Positivamente o negativamente. (...) Si la ballena azul es real, ¿la culpa de las eventuales muertes es de la ballena azul? ¿Es de la persona que escribió esa historia? o ¿de quien sugirió la existencia de un juego así? ¿Qué problemas estamos ignorando? ¿Qué estamos dejando de ver para seguir frente a la pantalla? Creo que el meollo es mucho más profundo, pero no quiero hacerle campaña al disco hablando sobre salud mental "

Cadu está de acuerdo en que "Corrupted Data" es su trabajo más melancólico. Hay mayor presencia de climas. Los silencios y ruidos, son raros. Las palabras están dirigidas a historias que el oyente deberá descubrir y redescubrir por cuenta propia en el sitio web. "Tiene un arco dramático que va acompañado por los textos. Las canciones primero son cortas y van haciéndose largas e introspectivas, mientras que las partes textuales también se hacen cada vez más largas y, en cierta manera, expositivas. Como una espiral en descenso hacia el fondo. Los textos representan el depósito digital, el Disco Duro tratando de expresarse… intenta expresarse a partir de la música también. Cada tanto un poco de humanidad (en forma de voces) va a tratar de salir de ese fondo y hablar contigo. También tiene un trasfondo de esperanza, porque yo anhelo los finales felices”. "Los textos son una especie de collage,  continua Cadu, de reportajes sobre ciertas obsesiones del yo-lírico, incluso textos personales, de esos que se guardan en drafts de e-mail. Incluso hasta poemas. La idea, como dije, es tener restaurada parte del Disco Duro de una sola persona expuesta, como una timeline".

Con el disco-web, Tenorio espera provocar un poco más a la gente. Las personas necesitan desafiarse un poco más, así sea usando Google para descubrir que esconde cada cada título misterioso en japones. Todas las referencias del artista están ahí, cada título entrega un pedacito. Es necesario salir del punto estático de esperar para recibir información e ir hacia atrás. La música de hoy es demasiado trivial, la gente quiere todo masticado, esperan incluso (y esto pasa desde hace más de treinta años, cuando las radios indicaban los caminos y construían las calles) que les digan lo que puede ser un éxito o lo que puede valer la pena. Ya sea en la música mainstream o en el más periférico de los funks prohibidos, el comportamiento de manada impide salirse esa lógica de inercia.

En "Corrupted Data", Cadu Tenorio muestra que la provocación es posible mucho más allá del discurso.  Del discurso de la política del odio  o del discurso del amor fácil o frustrante; esa provocación se logra en la forma. De esa manera, Cadu deja una impresión vivísima en la línea del tiempo de la música retorcida del underground brasileño.


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