martes, 16 de enero de 2018

Paso Viejo, a donde la corriente nos lleve:

Siempre ha habido marcadas diferencias entre la música hecha en Buenos Aires y la música hecha en provincia (el también llamado Gran Buenos Aires). Aunque divididos apenas por una red de autopistas, pero totalmente desdibujados sus límites, la vida dentro y fuera de estos límites es totalmente distinta configurando así también las expresiones musicales.  De hecho, hay una tendencia interesante en varias zonas del Gran Buenos Aires hacia la música instrumental; proyectos como Fusibles, Persona o La Tumba del Alca han hecho carreras consistentes alrededor de un modo de expresión que prioriza la intensidad de lo musical sobre la expresión verbal. En esa misma sintonía esta Paso Viejo cuarteto oriundo de zona norte que con dos discos en apenas dos años ha mostrado una rápida evolución musical, su debut homónimo del 2015 ya mostraba una facilidad para la creación de pasajes musicales lentos pero intensos en los que las explosiones eran planeadas con precisión de cirugía.


El instrumental como si me parece un género interesante, no me gustaría definir lo instrumental bajo una categoría genérica (post rock, stoner o cualquier otra) sino como la búsqueda de un lenguaje más allá de lo verbal. En esa medida una banda instrumental tiene solo dos opciones claras:  lograr llegar a ese nivel de sintonía entre instrumentos/integrantes o convertirse en una nave sin rumbo. Con “Agua de Oro”, su segunda placa lanzada en diciembre del año pasado, Paso Viejo comprueba ir por el rumbo correcto.


En comparación de su debut este segundo disco es mucho más concreto, creo que es evidente que la banda busco eliminar los pasajes cortos y apuntar hacia un trabajo como unidad. Es por eso que las canciones guardan cierta reminiscencia, todas se van armando tras la misma frecuencia. Me llama la atención también el manejo del volumen, Paso Viejo no abusa de este detalle sino maneja un ritmo y volumen cuidados que permiten apreciar mejor los arreglos de los instrumentos. “Agua de Oro” resulta un disco pesado pero ligero, la banda pasa de la calma a la velocidad y de lo denso a lo ligero ejemplarmente, tan bien enunciada en el tema “La Tensión”: las canciones apuntan hacia lo concreto desdibujando las líneas de lo genérico.

Bajo el modo de vida actual en la periferia (zonas industriales, contaminación, la ausencia de espacios verdes y la sobre-población) cierta música se convierte en un reflejo del escape, los títulos de estas canciones apuntan a eso, el titulo como referencia al municipio cordobés del mismo nombre (no me queda claro pero la foto de la portada parece haber sido tomada en el mismo lugar) o Caraguatá, tanto por la localidad uruguaya como por la planta, nos dirigen a espacios verdes envueltos en  otras energías.

Paso Viejo está actualmente formado por Axel Keller (Bajo y Guitarra), Diego Grether (Guitarra y Bajo,) Gonzalo Casalinuovo (Guitarra y Bajo) y Matias Bares (Batería). Agua de Oro fue presentado en diciembre (tanto en vivo como en formato físico) marcando además los primeros 5 años de vida de la banda. ¡Las Sierras nos siguen esperando!


No hay comentarios :

Publicar un comentario